SISTEMA INMUNE # 2 🌟 ¿CUÁLES SON LOS ÓRGANOS y CÉLULAS DEL SISTEMA INMUNE? DESCUBRE LAS DOS RESPUESTAS DE TUS DEFENSAS
¿Dónde está escondido mi sistema inmune? ¿Cuáles son los soldados que me defienden ante los virus? ¿Cuántos sistemas inmunes tenemos y que misión tienen realmente?
Vamos a explicar nuestro sistema inmune como si fuera un ejército para que quede más clara su explicación, ya que es bastante compleja.
Nuestro sistema inmune tiene distintos cuerpos de militares, y cada uno de esos grupos tiene a su vez diferentes tipos de soldados, cada uno de ellos especializados, con su armamento específico y su función particular.
Pero todos tienen el mismo fin, defender su territorio de posibles invasores…
Y lo hacen completamente dirigidos y coordinados por un centro de mando, bueno mejor dicho por varios órganos:
TU SISTEMA INMUNE TE DEFIENDE COMO UN EJÉRCITO
MÉDULA ÓSEA: Está hecha de material esponjoso en los huecos de tus huesos, y producen casi todas las células inmunes de tu cuerpo, viajando posteriormente a través de la sangre y el sistema linfático.
GLÁNDULA TIMO: Situada detrás del esternón, es la zona donde maduran los linfocitos T que nacieron en la médula ósea. La glándula es efectiva desde hasta la pubertad, luego se va deteriorando, se atrofia y se convierte en grasa.
BAZO y NÓDULOS LINFÁTICOS: Se encarga de guardar y filtrar la sangre. Se trata de un nudo linfático gigante, donde los linfocitos B producen anticuerpo que reconocen a los virus y a las bacterias que invaden el cuerpo.
Es por ello que cuando debido a un golpe o a una enfermedad nos extirpan el bazo, entenderás que nos hacemos más vulnerables a las infecciones y menos respondedores a las vacunas, pues sin el bazo no produces tantos anticuerpos.
INTESTINO: Este centro de mando es vital para entender la relación entre dieta e inmunidad. El intestino es el hogar del microbioma, donde se hallan muchas bacterias que nos defienden. Piensa que el intestino es considerado un órgano inmunológico y tiene una superficie de 32 metros cuadrados si lo extendemos por completo, por lo que es ideal como sitio de camuflaje para tus militares.
¿Quiénes son verdaderamente los soldados de mi sistema inmune?
Tu sistema inmunológico está formado por una serie de militares con funciones bien distintas y coordinadas para proteger tu cuerpo.
En general quédate con que las células del sistema inmunológico se conocen como glóbulos bancos o leucocitos.
LEUKO VIENE DEL GRIEGO: BLANCO
Y dentro de estos leucocitos, hay 5 tipos con 5 puestos diferentes:
NEUTRÓFILOS, LINFOCITOS, MONOCITOS, EOSINÓFILOS Y BASÓFILOS
Todos ellos son importantes, pero los linfocitos parece que a día de hoy son los que más estudian los inmunólogos, al parecer son los soldados más relevantes
Para no liarte mucho, solo te explicaré que los linfocitos en realidad son un grupo de varios tipos de células inmunológicas.
Los tres linfocitos principales son las Linfocitos T, los Linfocitos B y las citolíticas naturales (NK, natural killers —asesinas naturales).
Los linfocitos T, se llaman así porque surgen del timo mayormente.
Pero los linfocitos B, resulta que se llaman así porque se detectaron por primera vez en la bolsa de Fabricio, una especie apéndice que tienen las aves, pero que tú y yo no tenemos.
No obstante Nuestros linfocitos B se fabrican en la médula ósea, que en inglés se llama Bone Marrow, por lo que también podría ser su origen.
Los linfocitos T tienen tres subtipos: T auxiliar, T citotóxica (Asesinos) y T supresora, pero quédate con la idea que unos son los que matan, y otros son cooperadores o colaboradores.
Todas estas células se originan a partir de las células madre en tu médula ósea llamadas hematopoyéticas.
Ahora entenderás que cuando alguien recibe quimioterapia, la cual le causa daños en las células de la médula ósea, reducen la inmunidad de esa persona, y son mucho más sensibles y débiles con enfermedades contagiosas, y deben extremar la precaución.
LA MÉDULA ÓSEA CLAVE EN LA INMUNIDAD
¿Y ESTOS SOLDADOS, EN QUE ORDEN ACTÚAN? TU SISTEMA DE ALARMA EN 2 FASES: Rápida y lenta
Tu sistema de defensa tiene dos sistemas inmunológicos diferentes, pero con el mismo fin: Evitar que te hagan daño invasores extraños, desde bacterias o virus, hasta células propias como células cancerígenas.
El primero de los sistemas es una alarma que RESPONDE DE INMEDIATO a un ataque en el cuerpo por estos invasores, es de gatillo fácil…. Es una respuesta contundente programada para defendernos contra cualquier bichito que quiera dañarte, pero utiliza las mismas armas siempre, esto es el famoso SISTEMA INMUNOLÓGICO INNATO. Se llama así porque es una respuesta congénita que la tenemos todos al nacer.
Y cuando el bichito sigue vivo, entra en juego un segundo sistema de defensa, la Alarma Lenta, la cual llega más tarde, pero a cambio es mucho más sofisticada. Tarda más o menos una semana en reclutar a sus soldados; sin embargo, una vez que lo hace, son muy eficientes para atacar a los invasores que han entrado en tu cuerpo.
Este es el sistema inmunológico adaptativo (o adquirido) y básicamente funciona de dos maneras principales
Por un lado diseña células especializadas para matar a estos invasores de manera específica
2. Y por otro crean células de reconocimiento que cuelgan carteles de SE BUSCA, las de memoria inmunitaria, por si vuelven a aparecer estos “malos”, será más fácil aniquilarlos de nuevo.
TU SISTEMA INMUNE TIENE «BUENA MEMORIA»
LA IMPORTANCIA DE TU ALARMA o RESPUESTA RÁPIDA, LA INMUNIDAD INNATA: Y el efecto de la inflamación
Si te fijas cuando te doblas un tobillo o te das un golpe o te cortas o hay una invasión de microorganismos en tu organismo, empieza el sistema inmunológico innato a trabajar, creando una inflamación en la zona, e inmediatamente se calienta, enrojece, y nos duele.
Esta inflamación es AGUDA, y lejos de ser mala, es muy beneficiosa, su objetivo es aumentar el volumen de sangre que llega a la zona afectada para que las células inmunitarias puedan llegar en mayor cantidad y más rápido… para así destruir lo antes posible al bichito.
Además de la inflamación, otras células del sistema inmunitario, como las quimiocinas, llaman ferozmente a los neutrófilos para que acudan al lugar del crimen.
Inmediatamente estos neutrófilos, que te recuerdo que era un tipo de fagocitos, se comen las bacterias (o fagocitan) y las destruyen en su interior, muriendo poco después, y acaban convirtiéndose en pus.
Así que ahora entenderás, que el pus que te sale de una herida y te duele, son los neutrófilos que se han comido a lo virus que te querían dañar, han muerto por su patria, es decir por ti. Muchas gracias Neutrófilos.
Otro tipo de fagocito, el mastocito, cuando llega al accidente, libera histamina, una sustancia química que dilata los vasos sanguíneos, haciendo que se caliente y enrojezca.
Esto lo podrás notar cuando tengas fiebre y tengas los ojos rojos o que gotee tu nariz, y te prescriban un antihistamínico, para calmar esta reacción, que te causaba un exceso de histamina, liberada por el mastocito, para defenderte…
¿Ves como nada es por casualidad?
Y ya poco a poco vamos entrando en soldados que son muy relevantes en nuestra salud, resulta que los glóbulos blancos liberan señales químicas llamadas citocinas, las cuales controlan la intensidad de la respuesta inflamatoria.
Estas citoquinas hacen que otras células inmunológicas vayan a pelear a toda velocidad, incluyendo a las células citolíticas naturales (más conocidas como NATURAL KILLERS), que tienen gracias a dios, la capacidad de distinguir entre las células buenas y malas.
En concreto la célula NK lucha contra los bichitos para matarlos, y luego vienen los fagocitos para limpiar la escena del crimen, comiéndose los restos, como ves, todo está coordinado.
Si todo va bien, una vez realizada la función defensiva, otra citoquina, la interleucina-10, manda la función de desinflamar, durando así esa inflamación aguda el tiempo necesario para que tu sistema inmune haya acabado con los malos.
Ya detallaremos la importancia de esto, pero piensa que si esta IL 10, no pudiera actuar, la respuesta inmune de inflamación aguda no cesaría, llegando a pasar de una información aguda a un estado crónico de inflamación constante, o inflamación crónica, dañando nuestro propio metabolismo… Esto es el principio de enfermedad autoinmune que veremos en el próximo capítulo…
También es muy importante el papel de otra citokina, como la interleucina-1, que no solo ataca a los bichitos que te quieren dañar, sino que también desempeña un papel en el sueño, lo que explica por qué a menudo estás cansado y con mucho sueño, cuando tenemos una infección o enfermedad.
LA ENERGÍA LA CONSUME TU SISTEMA INMUNE, POR LO QUE NO TIENES GANAS DE MOVERTE CUANDO ESTÁS ENFERMO
Piensa que hay una disputa del cerebro y del sistema inmune por los recursos energéticos, por lo que si estás sano, el sistema inmune está relajado y te dejará todo el alimento para el cerebro, teniendo así energía y ganas de hacer cosas
Pero si tu sistema inmune tiene que trabajar, abastecerá a sus soldados de alimento, privando así de energía al cerebro, así que te notarás débil y con sueño.
LA IMPORTANCIA DE TU ALARMA O RESPUESTA LENTA O LA INMUNIDAD ADAPTATIVA O ESPECÍFICA
Te recuerdo que cuando nos ponen una vacuna es para prevenir una enfermedad, no para curarla. Y lo que hacen es que este sistema inmune adaptativo (o adquirido), se ponga a trabajar y crear protección contra esos virus.
Es la parte más inteligente y más sofisticada de tu sistema inmune, es súper selectivo con lo que aniquila, y conserva un recuerdo permanente de los invasores que destruye.
Cuando la respuesta inmunológica adaptativa aprende a distinguir los malos de la película, te protege por el resto de tu vida…
Esta inmunidad adaptativa se apoya en los linfocitos T y Linfocitos B, que como ya hemos visto, son agentes de inteligencia muy hábiles, personalizan sus respuestas una vez que conocen a su invasor, y lo ataca y se guarda información sobre el enemigo para utilizarla en el futuro.
Pero piensa que este sistema no era el rápido, y tarda entre siete y diez días generar anticuerpos desde la primera vez que se descubre a ese intruso, es el tiempo que necesitan para elaborar un plan de actuación tan sofisticado y específico.
De aquí viene una cita clásica: “la gripe te dura una semana sin medicación o siete días con medicación”… es decir, la gripe solo te la puede curar tu sistema inmune adaptativo, por lo que tarda una semana aproximadamente en vencer a ese virus.
Los medicamentos en este caso sirven para mejorar síntomas como dolor o malestar, que no es poco, pero no para acabar con el virus que te ha causado la gripe por ejemplo… de eso se encargan tus soldados.
LA MEDICACIÓN TE AYUDA EN LOS SÍNTOMAS, PERO NO TE «CURA LA GRIPE»
Como ves el sistema inmune es una organización de centros de mando, de soldados y de tipos de alarma muy buenos y ordenados, es por ello por lo que no enfermamos constantemente.
Aunque también es cierto, que este sistema inmune casi perfecto, a veces puede incurrir en un error, tanto si no actúa con un mínimo de contundencia, como si se vuelve hiperactivo y llega incluso a dañarnos a nosotros mismos…
De hecho vemos como hay microbios que han desarrollado varias formas de engañar al sistema inmunitario, como, por ejemplo, transmitir señales químicas confusas o disfrazarse de bacterias benignas o amigables. Algunos agentes infecciosos, como E. coli o la Salmonella, pueden confundir al sistema inmunitario para que ataque a los organismos que no debe.
Pero esto lo dejamos para el próximo artículo, en la tercera entrega del sistema inmune
SISTEMA INMUNE # 1 🛡 ¿QUÉ ES EL SISTEMA INMUNOLÓGICO Y CÓMO FUNCIONA? DESCUBRE CÓMO ACTÚAN TUS DEFENSAS
¿Qué es el sistema inmune? ¿Cómo funciona contra los virus? ¿Qué problemas tendrás si está debilitado?
Empezamos una serie de artículos para entender como funciona nuestro complejo y completo Sistema Inmunitario
CUIDA TU SISTEMA DEFENSIVO, O NADIE CUIDARÁ DE TI
Vamos a «aprovechar» por desgracia la situación que estamos pasando para darle la importancia que se merece a nuestro SISTEMA INMUNE , algo que muchos desconocemos y sobre todo muchos de nosotros no cuidamos en absoluto.
Ya te adelanto que serán varios capítulos, porque es un tema que es algo complejo de describir, y prefiero hacerlo en varios artículos de menor extensión, para que puedas entender que sucede cuando un patógeno ataca a una de tus células, lo cual aunque parezca mentira sucede a diario.
Pero no todas las disputas son con bacterias, virus, hongos o parásitos que vienen del exterior, sino que también hay batallas que vienen de nuestro propio organismo, como las que se libran con las células cancerígenas.
Por todo esto podrás entender que tu sistema inmunitario es tu sistema de seguridad, y que cuando es superado bien externamente o internamente, es cuando aparecen los problemas de salud, por lo que comprenderás que es primordial cuidarlo desde ya.
Aunque a veces nosotros mismos con nuestros hábitos… nos encargamos de hacer muy difícil su trabajo, y claro, luego nos quejaremos que tenemos más y peores síntomas que otras personas «asintomáticas», y normalmente buscamos explicaciones a veces un poco aleatorias, simplemente diciendo que puede ser genética o suerte.
Pero si estudiamos la fisiología desde cerca, podemos ver que la genética influye, pero lo que realmente determina es la epigenética, es decir, los hábitos de vida que llevemos.
A muchos les preocupa su físico para rendir en una prueba deportiva, a otros su estética corporal para estar más «atractivos», pero muy pocos se preocupan por su sistema de defensa o de su salud, de la cual solamente se acuerdan cuando ya está enfermo, y en ese momento muchas veces ya es tarde…
Tienes que pensar que estamos constantemente expuestos a bacterias, hongos, virus, protozoos… y enfermar o no depende del sistema inmune de cada uno de nosotros, que representa nuestro sistema de seguridad y lucha contra ellos, y cuando es superado… enfermamos.
El sistema inmunológico está diseñado para proteger el cuerpo de la invasión de microorganismos por medio de un sofisticado sistema de seguridad, que ninguna fuerza militar armada se le asemeja.
TU SISTEMA INMUNE ES MUCHO MÁS COMPLEJO Y EFECTIVO QUE CUALQUIER FUERZA ARMADA
Para empezar tus células inmunológicas identifican y destruyen las amenazas, tanto internas como externas, mientras reconocen las células sanas y las dejan intactas, bueno, eso si va todo bien, porque como veremos más adelante, este reconocimiento puede fallar.
Entendiendo esto, podemos comprender lo importante que es fortalecer tu sistema inmune, la mejor estrategia de tratar una enfermedad, es prevenirla, y solo la puedes prevenir, si tu sistema defensivo puede parar los pies a tiempo.
Es decir, nos obsesionamos con tratar las enfermedades, lo cual me parece muy bien, pero por otro lado olvidamos que a veces tratar las patologías es complicado y nos puede ocasionar efectos secundarios. Y hay que empezar a pensar que si dedicamos ese esfuerzo o preocupación antes de tiempo, estamos haciendo hincapié en la prevención, lo cual es clave en prácticamente todas las patologías.
Pero realmente ¿Cómo estos microorganismos llegan a dañarnos y a hacernos enfermar? ¿Y por qué a algunos les hace mucho daño, y llegan a tener efectos secundarios graves o incluso fallecer, y por otro lado hay gente asintomática?
¿Es que los patógenos son diferentes en cada cuerpo? No, lo que es diferente es la respuesta de cada organismo, esta respuesta es la que determinará lo que pasará en tu metabolismo.
Antes que un patógeno entre en tu cuerpo tenemos que saber que debe primero atravesar las barreras naturales que tenemos, y de primeras este microorganismo se encuentra con una gran barrera que es el órgano más grande que tenemos, ¿y sabes cuál es?
La piel… Si… ya sé que muchos pensabais que no era un órgano, pero lo es, por un lado me ayuda a que no entren microorganismos desde fuera, haciendo de barrera infranqueable, y que si usáramos un microscopio veríamos que hay muchísimos intentado entrar, de hecho se calcula que ha más bacterias en la palma de tu mano que seres humanos en el planeta tierra…
Y además por otro me ayuda a expulsar toxinas que tu cuerpo necesita desechar, por ejemplo al sudar, de ahí a que tradicionalmente hayan tenido las saunas una relación con esa «limpieza cutánea» que se le achacaba.
Y como la naturaleza es bastante más lista que tú y que yo, tu cuerpo quiere de primeras que sea un ambiente hostil para extraños, por eso hay un ambiente seco en la piel, un PH bajo, es decir ácido para microorganismo, o tenemos glándulas sebáceas que segregan ácidos grasos y ácido láctico, matando así extraños que querían entrar en tu cuerpo.
Tú todo esto no lo notas, pero todo ello son «incomodidades» para posibles invasores y que no sea muy agradable intentar «conquistarnos».
También es cierto que tenemos puertas más vulnerables de acceder, es decir orificios, como por ejemplo la boca, la nariz, oídos o vagina, pero en cada uno de ellos tenemos mucosas internas, un PH muy particular, y unas particularidades que les dificulte el acceso desde el exterior.
Y además nos ayudan secretando lágrimas en los ojos, moco en la nariz, ácido en el estómago o saliva en la boca… para ponerles nuevas barreras corrosivas a esos posibles invasores.
TU CUERPO TIENE MUCHOS MEDIOS PARA DEFENDERSE DE INVASORES
Por ejemplo a modo de curiosidad, tenemos un PH en el estómago de 1-2, lo cual es muy ácido, eso lo que consigue es que las bacterias que entren en tu boca y tu esófago, cuando lleguen al estómago se eliminen y no lleguen así al intestino y sean absorbidos por tu organismo.
De hecho las personas que tienen un PH mayor de 2, al ser menos ácido tienen peores sensaciones al no poder digerir bien ciertos alimentos, pero también corren el riesgo que tienen más opciones que sobrevivan más bacterias el paso por el estómago, y que éstas acaben por llegar al intestino delgado con la posibilidad de crear desde sobrecrecimiento bacteriano, hasta intestino permeable, colon irritable o distintas patología de origen digestivo-intestinal.
Pero nuestras barreras no se quedan ahí, sino que tenemos otro tipo de barreras internas como puede ser la tos o la temperatura corporal.
¿Qué función cumplen? Pues que tengas fiebre cuando tu cuerpo detecta agentes infecciosos se debe que al elevar la temperatura, se limita el crecimiento de microbios o virus y se debilitan , haciendo más eficaz la respuesta inmunitaria, ya que muchos de estos patógenos, son sensibles a esta hipertermia y disminuye así su efectividad.
Y como puedes imaginar, con la tos, lo que tu cuerpo está intentando es que expulsemos a ese invasor que quizás lo detecta en pulmones y que el método de eliminación sea por las propias vías aéreas.
Ahora entenderás que no es buena idea bajar siempre la fiebre con antipiréticos a toda costa, ni parar la tos con antitusígenos a toda costa, precisamente te están ayudando a matar a esos bichitos… Debes pensar de primeras que son estrategias de la naturaleza para salvarte la vida precisamente, no para dañarte.
Pero obviamente, si la fiebre o la tos te crea mucho malestar, o tienes mucha fiebre, puede llegar a ser peligroso, y te verás beneficiado de bajarla con la medicación que te prescriba tu médico.
Como intento explicar siempre, en el término medio está la virtud, algo de fiebre puede ayudarte a ganarle a esos bichitos, pero un exceso puede ser muy perjudicial si no las bajas, evita los extremos y pregúntale siempre a un profesional.
Vale… y si ese bichito, ha superado la barrera de mi piel, de mis orificios, de mis mucosas, el PH de mi saliva, mí ácido clorhídrico estomacal, y por desgracia llega a mi interior, pero ni mi temperatura ni mi tos, los matan o expulsan… ¿Ahora qué pasa? ¿Tengo más barreras?
Pues de primeras debes saber que ahí entrará tu Sistema Inmune Innato y estarán las Células Fagocíticas , o FAGOCITOS, que se llaman así porque fagocitan o engullen, a los microorganismos que querían hacerte daño, y una vez se los comen, los destruyen en su interior.
Como por ejemplo los Neutrófilos , que además de fagocitar, son claves para la inflamación.
TUS FAGOCITOS SE «COMEN» LAS AMENAZAS
Y de primeras debemos entender que esta inflamación es muy beneficiosa porque tiene como objetivo aumentar la cantidad de sangre que llega a la zona de la infección, para que las células inmunitarias lleguen lo más rápido posible y maten el patógeno.
Así que de momento, parece que va todo genial, hay un problema y tu cuerpo lo soluciona con una inflamación.
Pero una vez más, los extremos son peligrosos, y si tu cuerpo no funciona bien y genera un exceso de estado de inflamación, tendrás problemas metabólicos muy graves, o incluso letales como ya veremos en los próximos capítulos.
Y es clave que sepas que esto es clave, si tienes un estado de inflamación, cuando entren patógenos, los síntomas que vas a tener en tu cuerpo serán mucho más elevados y peligrosos, que si no estás tan inflamado.
Si quieres ir haciéndote una idea de los peligros de un exceso de inflamación, te recomiendo que visualices la serie que tengo sobre el colesterol con el cardiólogo Esteban Larronde, sobre el problema que supone un tu sistema cardiovascular no controlar estos procesos.
Volviendo a los Fagocitos, que se me va la cabeza, hay un tipo que son los Macrófagos … vemos que después de engullir al microorganismo, descomponen las proteínas que tenían ese virus en su interior.
¿Y que hace ese macrófago con las proteínas de ese bichito que acaba de engullir? Las coge y se las coloca en su propia superficie para que se vean bien, estos son los antígenos .
Y de ahí el nombre, celulas fagociticas presentadoras de antígeno… te lo desgloso
Células fagocíticas: es decir los fagocitos, que se comen al bichito
Presentadoras de antígeno: que han cogido proteínas del bichito, y se las ponen por fuera ellas mismas, para que tu cuerpo vea, que proteínas llevaban dentro del bichito que quería hacerte daño
¿Y a quien le enseñan esos antígenos?
A los linfocitos, concretamente los linfocitos T, una vez reciban estos antígenos por los macrófagos, continuaran con la respuesta inmunitaria específica.
Hay varios linfocitos T, que veremos en los siguientes artículos, pero quédate con la idea de que algunos de ellos se encargan de destruir células sospechosas, y otros de regular la respuesta inmunitaria.
Estos Linfocitos T, cuando detectan que hay infección, podrán a su vez activar los linfocitos B, que se diferencian en 2 tipos distintos, unos que actúan en el momento y otros a largo plazo.
Los linfocitos B que actúan del momento son las células plasmáticas que crean las inmunoglobulinas o más conocidas como ANTICUERPOS , y lo que hacen es que se unen a todos los bichitos que tienen esa proteína que tenían los fagocitos visibles.
¿Para qué? Pues para que otras células del sistema inmune localicen más fácilmente a los bichitos, y así puedan eliminarlo.
Es decir, los anticuerpos que generan los linfocitos B de corto plazo serían como una especie de chivatos, que señalan donde se encuentran los malos, para que tu sistema inmune los localice y los elimine
Y los linfocitos B de largo plazo, son los que forman las células de memoria , que crea información de ese microorganismo y acordarse de él, así si algún día entra para volvernos a atacar, tendremos un montón de anticuerpos preparados para actuar contra él…
Esto se conoce como memoria inmunitaria y es como actúan las vacunas tradicionalmente.
Como ves, el Sistema Inmune es un ejército de muchos soldados, cada una con sus armas y su papel con su respuesta inmunitaria, y cada uno actúa en una circunstancia y entre ellos se deben compenetrar bien.
En esta serie nueva de artículos, la intención es que entiendas lo importante que es que con tus hábitos puedas fortalecer tu sistema inmune.
Y aquí tenemos 2 opciones, quedarte sentado a que creen vacunas milagrosamente en tiempo récord para cada pandemia, y esperar que sean eficaces, que tengan pocos efectos secundarios y que te vacunes a tiempo…
o esperar todo eso, pero además fortalecer tu sistema inmune desde… YA.
Las vacunas tradicionales han demostrado ser muy efectivas y seguras, pero tenemos que ser conscientes que cabe la probabilidad de que vengan nuevos virus, irán variando cepas y probablemente mutarán eternamente, y entenderás que aquellos que tengan un sistema inmune más efectivo, sufrirán menos consecuencias.
Y para ello te quiero hablar de alguien que sabe bastante más que yo de esto:
En concreto de un par de Premios Nobel, el estadounidense JAMES ALLISON y el japonés TASUKU HONJO, ambos ganaron el Nobel de Medicina 2018 por «su descubrimiento de la terapia contra el cáncer por la inhibición de la regulación inmune negativa» los hallazgos de ambos científicos han sido esenciales, al detectar que había unas proteínas que impedían que los linfocitos T eliminaran células cancerígenas.
Y así sucedió, inhibieron lo que hacía que el sistema inmune no hiciera su trabajo, es decir, estos científicos no atacaron el cáncer, sino que le quitaron los frenos al sistema inmune para que pudiera hacer su trabajo….
Y BINGO…. el sistema inmune neutralizó a los tumores, y resultó ser un tratamiento de alta efectividad contra el cáncer.
TU SISTEMA INMUNE ES EL MEJOR TRATAMIENTO Y EL MÁS EFECTIVO… ¡CUÍDALO!
Para entender la importancia, leamos las palabras del propio James Allison: “Yo no me propuse estudiar el cáncer, sino entender mejor la biología del sistema inmune y de los linfocitos T , esas células asombrosas que viajan por nuestro cuerpo y nos protegen de las enfermedades , no solo del cáncer ”.
Así que es llamativo, como el tratamiento que más expectativas tiene para tratar el cáncer, podría ser precisamente en dejar trabajar de manera eficaz a nuestro sistema inmune, haciendo que fuera más listo, rápido y fuerte, para que vea donde está el problema y así destruirlo….
En la segunda entrega veremos los ÓRGANOS DE NUESTRO SISTEMA INMUNE, y todos los soldados que lo conforman así como las funciones de cada uno de ellos de manera más específica…
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BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA Y CONSULTADA, TE DEJO EL LINK PINCHANDO EN CADA UNO DE ELLOS: