¿El frío te resfría? Lo que de verdad te pone malo en invierno
El frío, por sí solo, no te resfría: los resfriados y la gripe los causan virus. Lo que hace el frío es actuar como un estresor: en dosis adecuadas te adapta, pero si te supera, puede bajar tus defensas y facilitar que un virus que ya circula te infecte. Y enfermamos más en invierno sobre todo porque pasamos más tiempo en interiores con más gente, la calefacción reseca las mucosas y los virus se transmiten mejor con el aire frío y seco.
El frío es un estresor
Como el calor, el entrenamiento o el ayuno, el frío te saca de tu zona de confort, y tu cuerpo responde. En la dosis adecuada, esa respuesta es beneficiosa; en exceso, puede dañar. El estresor no es malo en sí mismo: lo es la dosis inadecuada. Lo explico en la biogénesis mitocondrial.
Si te pones malo con nada…
Si bajar a tirar la basura con un poco de frío te deja con dolor de garganta, quizá el problema no sea el frío, sino que tus defensas o tu tolerancia a ese estresor están muy bajas. Pasa igual con el deporte: si a los tres minutos de correr te duele todo, el problema no es que correr sea malo, es tu condición física. O con el ayuno: si te mareas tras una hora sin comer, conviene mirar tu metabolismo.
Cómo te pones malo (de verdad)
1. Una exposición al frío que te supera puede bajar temporalmente tus defensas. 2. Estamos rodeados de virus, bacterias y otros microorganismos. 3. Si tus defensas bajan, ese virus tiene más facilidad para infectarte.
El frío no se mete en tu cuerpo: lo hace el virus.
Por qué enfermamos más en invierno
- Más tiempo en interiores y con más gente: más fácil que alguien (incluso sin síntomas) te contagie.
- Calefacción alta: reseca las mucosas de la nariz y la garganta, una de tus primeras barreras.
- Aire frío y seco: muchos virus respiratorios se transmiten mejor.
Si a eso le sumas defensas bajas y poca tolerancia al frío, tienes el combo perfecto. Más en el sueño y tu sistema inmune y en el estrés y tus defensas.
Entrena tu tolerancia al frío
En los países nórdicos se expone a los niños al frío de forma gradual desde pequeños. No se trata de pasar de 0 a 100 con baños de hielo, sino de:
- Pasear con frío, bien abrigado, y cada semana un poco más de tiempo o un poco menos de ropa.
- Ir introduciendo las duchas frías poco a poco.
Tu cuerpo se adapta, como con cualquier estresor. Es la idea de la antifragilidad: exponerte a dosis pequeñas para hacerte más fuerte. Si tienes problemas cardíacos o de circulación, consúltalo antes. Más sobre el frío y las defensas en el método Wim Hof.
Preguntas frecuentes
¿Salir con el pelo mojado o pasar frío provoca un resfriado?
No directamente: el resfriado lo causa un virus. Un frío intenso al que no estás acostumbrado puede bajar algo tus defensas y facilitar el contagio.
¿Por qué hay más gripes en invierno?
Porque pasamos más tiempo en interiores con otras personas, la calefacción reseca las mucosas y los virus se transmiten mejor con aire frío y seco.
¿Las duchas frías refuerzan las defensas?
Una exposición gradual al frío puede mejorar tu tolerancia a este estresor; lo importante es progresar poco a poco.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.