Frecuente no es normal: los síntomas que normalizamos y la celiaquía oculta, con la Dra. Camino Díaz

Que un síntoma sea frecuente no significa que sea normal. Para la médica de familia Camino Díaz, nos han educado para apagar los síntomas como quien hace callar a un niño que llora, en lugar de preguntarnos qué nos están diciendo. Muchos problemas crónicos se cronifican así, con un medicamento detrás de otro. Uno de los grandes ejemplos es la celiaquía, la «gran simuladora»: según las estimaciones, una gran parte de los celíacos sigue sin diagnosticar, porque sus síntomas van mucho más allá del intestino.

Este artículo es divulgativo. No retires el gluten antes de hacerte las pruebas de celiaquía: puede falsear el diagnóstico. Consulta siempre con tu médico.

Los síntomas son un lenguaje

La medicina actual es excelente para descartar lo urgente y grave: un tumor, un aneurisma, un infarto. Pero más del 75 % de las enfermedades que padecemos son crónicas, y ahí, con 5-8 minutos por paciente, el sistema tiende a tapar síntomas en lugar de buscar su causa. Muchos diagnósticos son descriptivos: decir que algo es «idiopático» significa que no se conoce su origen.

Y no es solo cosa de los médicos: muchos pacientes exigen el «anti» de turno (antitusivo, antiácido, analgésico). A veces es lo que toca, sobre todo en una fase aguda, pero si el problema se repite, hay que preguntarse por qué. Más en tus síntomas digestivos son chivatos.

«Estoy bien… con mi pastilla»

¿Duermes bien? «Sí, con mi pastilla». ¿Y la digestión? «Bien, con mi protector de estómago». ¿Y la tensión? «Perfecta, con mi antihipertensivo». Necesitar la medicación no es lo mismo que estar sano, aunque a menudo sea imprescindible. Nunca la retires por tu cuenta: lo que sí puedes hacer es trabajar, con tu médico, en las causas.

La celiaquía, la gran simuladora

La imagen clásica del niño con la tripa hinchada, diarreas y poco crecimiento representa a una minoría de los casos. Hoy sabemos que puede debutar a los 20 o a los 40 años y manifestarse de muchas formas:

  • Digestivas: diarrea, pero también estreñimiento persistente o diagnóstico de colon irritable.
  • Piel: dermatitis, foliculitis, psoriasis.
  • Respiratorias: asma, mocos y rinitis frecuentes.
  • Neurológicas: dolores de cabeza y migrañas, incluso en niños.
  • Malabsorción: anemia y falta de hierro sin explicación, déficit de vitamina D o B12, huesos frágiles.
  • Ginecológicas y hormonales: reglas muy dolorosas, problemas de fertilidad.
  • Otras enfermedades autoinmunes asociadas: tiroiditis de Hashimoto, artritis, vitíligo.

El retraso medio del diagnóstico se estima en unos siete años. Además, unos anticuerpos negativos en la analítica no siempre la descartan si hay sospecha clínica: a veces hacen falta otras pruebas (como la genética o la biopsia). Y el tratamiento, aunque exigente, no es un fármaco: es retirar el gluten. Más en tiroides y celiaquía.

Otras causas a investigar

Cuando no hay celiaquía, conviene mirar la microbiota, la permeabilidad intestinal, la exposición a tóxicos ambientales y disruptores endocrinos, y la parte emocional. Detrás de muchas de estas situaciones hay una inflamación crónica de bajo grado. Más en el intestino permeable y en la inflamación.

Cosas que no deberíamos normalizar

  • Niñas de 14 años tomando ibuprofeno una semana al mes por dolor menstrual.
  • Niños con dolores de cabeza o estreñimiento crónico.
  • Anemias que se atribuyen sin más a la regla.
  • Fracturas repetidas con traumatismos leves.

Preguntas frecuentes

¿Qué síntomas puede dar la celiaquía en adultos?

Además de los digestivos, anemia, cansancio, dolores de cabeza, problemas de piel, alteraciones menstruales o de fertilidad y otras enfermedades autoinmunes.

¿Unos anticuerpos negativos descartan la celiaquía?

No siempre: si hay sospecha clínica, el médico puede pedir otras pruebas, como la genética o la biopsia intestinal.

¿Puedo quitarme el gluten para ver si mejoro?

Mejor no antes de hacerte las pruebas, porque retirar el gluten puede falsear el diagnóstico.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.