Isabel Sánchez: tus síntomas digestivos son chivatos (las 4 causas)

Los síntomas son chivatos, no enemigos a silenciar. Para la médica de familia Isabel Sánchez, la mayoría de problemas digestivos actuales (gases, hinchazón, reflujo, estreñimiento, intolerancias) tienen detrás un sumatorio de cuatro causas: el estrés y comer deprisa, el sedentarismo, el mal descanso y una alimentación llena de ultraprocesados. Tratar solo el síntoma, sin buscar el origen, es apagar la alarma sin apagar el fuego. Y para eso hace falta algo que escasea en consulta: tiempo.

Este artículo es divulgativo. Ante síntomas digestivos persistentes, sangre en las heces, pérdida de peso sin motivo o cualquier señal de alarma, consulta con tu médico.

El gran problema: 5 minutos por paciente

Con 5-10 minutos por paciente, la respuesta suele ser rápida: hipertensión, antihipertensivo; diabetes, antidiabético. Pero detrás de cada caso hay preguntas: ¿se mueve?, ¿qué come y a qué hora?, ¿duerme?, ¿le da el sol? Un abordaje integral puede llevar una hora o más, empezando por una buena historia clínica (cómo naciste, antibióticos en la infancia, problemas digestivos previos). Las pruebas complementan, pero lo que cuenta el paciente pesa más; y pedir pruebas que no van a cambiar el diagnóstico o el tratamiento es medicina defensiva.

Un ejemplo es el hipotiroidismo, muchas veces de origen autoinmune: además de controlar la TSH, conviene revisar hierro, B12, folato o vitamina D, que intervienen en la función tiroidea. Más en tu tiroides explicada.

Las 4 causas de los problemas digestivos

1. Estrés y comer deprisa. Comer de pie y en 15 minutos, sin masticar, hace que el alimento llegue mal digerido al intestino, donde fermenta. Más gases, dolor y alteraciones del tránsito. 2. Sedentarismo. Moverse activa la motilidad intestinal. El estreñimiento se ha normalizado, incluso en niños que toman laxantes desde muy pequeños. No es normal pasar varios días sin ir al baño. 3. Mal descanso. El intestino y el sistema inmune se reparan por la noche. Los turnos, las siestas largas, las pantallas antes de dormir y las cenas tardías lo alteran. Más en la luz. 4. Alimentación. Ultraprocesados, harinas refinadas y exceso de aceites refinados en productos preparados, con poca variedad. Más en ultraprocesados y aditivos.

Isabel añade una quinta: la exposición a tóxicos ambientales, como los disruptores endocrinos de algunos plásticos. Una medida sencilla es no calentar la comida en recipientes de plástico y preferir el vidrio.

Intolerancias y alergias

  • Intolerancia a la lactosa: en muchos adultos es genética (la actividad de la lactasa baja tras la infancia), pero también puede ser secundaria a un daño de la mucosa intestinal. En ese caso, si se repara el intestino, puede mejorar.
  • Alergias: cuanto más reactivo está el sistema inmune, más fácil es que reaccione contra lo que no debe. Un familiar de Isabel desarrolló alergia al anisakis tras una época de diarreas.
  • Gluten: el diagnóstico de celiaquía es complejo y está infradiagnosticado. Si todas las pruebas de celiaquía son negativas pero los síntomas desaparecen al retirarlo, se habla de sensibilidad al gluten no celíaca. Eso sí, conviene hacer las pruebas antes de retirar el gluten. Más en tiroides y celiaquía.

Más en el intestino permeable y en la disbiosis.

Los primeros 1.000 días

La microbiota del bebé empieza a formarse en el embarazo y se consolida en los dos primeros años. El estrés materno se asocia a más alergias en los niños, y un estudio que analizó el racionamiento de azúcar tras la Segunda Guerra Mundial en Reino Unido encontró que limitar el azúcar en los primeros 1.000 días de vida se asociaba con menos diabetes e hipertensión en la edad adulta. Hoy vemos niños con hígado graso o resistencia a la insulina, y cumpleaños que se han convertido en un festival de azúcar. Más en ALADINO y la obesidad infantil.

Lo que cambiaría en atención primaria

  • Charlas comunitarias de prevención en los centros de salud: alimentación en diabetes o hipertensión, ejercicio, sueño, espalda.
  • Educación nutricional en las escuelas.
  • Más médicos y más tiempo por paciente.
  • Equipos multidisciplinares con nutricionista, psicólogo y profesional del ejercicio.

Pero el paciente también tiene que poner de su parte: no todo se arregla con una pastilla o un pinchazo para adelgazar.

Preguntas frecuentes

¿Qué causa los problemas digestivos más frecuentes?

Suelen sumarse varios factores: estrés y comer deprisa, sedentarismo, mal descanso y una dieta con muchos ultraprocesados.

¿El estreñimiento es normal?

No: un hábito intestinal regular es lo deseable, y el estreñimiento crónico merece buscar su causa.

¿La intolerancia a la lactosa es para siempre?

Depende: si es genética, sí; si es secundaria a un daño intestinal, puede mejorar al recuperar la mucosa.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.