El lado oscuro de los fármacos más comunes: antiinflamatorios y paracetamol, cuándo usarlos y qué riesgos tienen, con Marta Mármol

Ante los medicamentos hay dos extremos: quien toma una pastilla al menor síntoma y quien los rechaza todos por sus efectos secundarios. La farmacéutica y nutricionista clínica Marta Mármol defiende el término medio: conocer los beneficios y los riesgos de los fármacos más usados. Los antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno, el naproxeno o el ácido acetilsalicílico) cortan una inflamación que, cuando es aguda, es necesaria para reparar. Y el paracetamol, que muchos creen inofensivo, puede dañar el hígado si se supera la dosis. Úsalos cuando hagan falta, no «por si acaso».

Este artículo es divulgativo. No cambies ni abandones un tratamiento prescrito sin consultar con tu médico o farmacéutico. Ante cualquier duda sobre dosis o interacciones, pregunta en la farmacia.

La inflamación aguda es tu aliada

La inflamación crónica de bajo grado sí es perjudicial, y por eso se habla tanto de un estilo de vida antiinflamatorio. Pero la inflamación aguda, la de un esguince o una herida, es una señal de alarma que pone en marcha la reparación: se liberan sustancias como las prostaglandinas que avisan al cuerpo y atraen a las células que resolverán el daño. El dolor también forma parte de ese aviso. Más en la inflamación y el hielo.

Qué hacen los antiinflamatorios

Bloquean la enzima que fabrica esas sustancias inflamatorias. A corto plazo alivian el dolor y la hinchazón, pero también interfieren en el proceso de reparación. Además, esa misma enzima protege otras partes del cuerpo, por eso su abuso puede causar:

  • Problemas de estómago: gastritis y úlceras, al reducir la capa de moco que protege la mucosa.
  • Problemas de riñón.
  • Subida de la tensión arterial, algo importante en personas mayores o hipertensas.
  • Efectos sobre la coagulación.

Tomarlos para «prevenir» agujetas o dolor al entrenar no tiene sentido. Más en la hipertensión.

Paracetamol frente a ibuprofeno

  • El paracetamol es sobre todo analgésico (quita el dolor) y antipirético (baja la fiebre), con poca acción antiinflamatoria. Suele preferirse en personas mayores o con hipertensión.
  • El ibuprofeno es antiinflamatorio, además de analgésico y antipirético.
  • El paracetamol es tóxico para el hígado si se supera la dosis máxima. Un error frecuente es tomar dos medicamentos que contienen paracetamol sin saberlo, por ejemplo con distinto nombre comercial.

¿Hay que bajar siempre la fiebre?

La fiebre es una respuesta del sistema inmunitario que ayuda a combatir infecciones. No hace falta cortarla siempre, pero tampoco hay que irse al otro extremo: una fiebre muy alta puede ser peligrosa, y conviene tratarla y consultar. Lo mismo con una inflamación muy intensa que incapacita. Más en el sistema inmune.

Preguntas frecuentes

¿Es bueno tomar ibuprofeno antes de entrenar?

No: no previene las agujetas, puede interferir en las adaptaciones y aumenta el riesgo de problemas de estómago y riñón.

¿Qué diferencia hay entre paracetamol e ibuprofeno?

El paracetamol alivia el dolor y baja la fiebre con poca acción antiinflamatoria; el ibuprofeno además es antiinflamatorio.

¿El paracetamol es inofensivo?

No: en dosis altas o combinando varios productos que lo contienen puede dañar gravemente el hígado.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.