¿Se puede «matar de hambre» al cáncer? Lo que sí sabemos del ejercicio

Quitar los hidratos o ayunar para «matar de hambre» a un tumor no está demostrado y puede ser peligroso. Lo que sí tenemos es un ensayo en personas con cáncer de colon en el que un programa estructurado de ejercicio moderado redujo las recaídas, los nuevos cánceres y las muertes. Y en ratones se ha visto algo fascinante: cuando el músculo trabaja, se lleva más glucosa y el tumor recibe menos. El ejercicio puede acompañar al tratamiento oncológico, nunca sustituirlo.

Lo que sabemos en personas

En 2025 se publicó en *The New England Journal of Medicine* un ensayo con casi 900 personas con cáncer de colon ya tratadas con cirugía y quimioterapia:

  • Un grupo recibió recomendaciones generales de salud.
  • El otro siguió durante 3 años un programa estructurado de ejercicio con profesionales: unas 2 horas y media a la semana de actividad moderada (caminar rápido, bici…), lo que cada persona pudiera mantener.

Casi 8 años después, el grupo de ejercicio tenía menos recaídas, menos cánceres nuevos y menos muertes. A los 5 años, alrededor de 80 de cada 100 seguían libres de enfermedad, frente a 74 en el otro grupo. Seis de cada cien, en oncología, es mucho.

Ojo: no demuestra que el ejercicio cure el cáncer ni que funcione igual en cualquier tumor. Es un contexto concreto. Pero el ejercicio deja de ser solo «para sentirte mejor» y pasa a formar parte del tratamiento.

¿Por qué funciona? Probablemente, por muchas cosas

El ejercicio mejora la sensibilidad a la insulina, la inflamación, el sistema inmune, la composición corporal y el flujo sanguíneo. Y el músculo libera mioquinas, mensajeras que hablan con otros tejidos. Te lo explico en las mioquinas.

La hipótesis: músculo y tumor compiten por la glucosa

Tu músculo es el mayor consumidor de energía del cuerpo y, cuando trabaja de verdad, se vuelve un animal hambriento. Muchos tumores también consumen muchísima glucosa (por eso se ven en un PET). Imagina la glucosa como camiones que reparten por una ciudad: si arrancas una fábrica gigantesca (tu músculo), se lleva muchos camiones y llegan menos a otros barrios.

En ratones con tumores de mama y melanoma, unos podían correr libremente en una rueda y otros no. Con glucosa marcada (como si llevara un GPS) se vio que, en los que corrían, músculo y corazón captaban más glucosa, los tumores menos y crecían más despacio. En ratones obesos, los tumores llegaron a ser casi un 60 % más pequeños.

Pero:

  • Son ratones, muchos obesos, con dieta muy grasa, agua azucarada y tumores implantados.
  • Que el tumor reciba menos glucosa y crezca menos no prueba que una cosa cause la otra: esos ratones también tenían menos insulina, entre otras diferencias.
  • Los que empezaron a entrenar antes parecían ir mejor, pero también habían entrenado más tiempo.

Por qué no sirve «quitar hidratos para matar el tumor»

Aquí empieza el humo. Del mecanismo se salta a «si el tumor usa glucosa, quito los hidratos» o «ayuno y lo dejo sin comida». No:

  • Los tumores son metabólicamente muy flexibles: si escasea un combustible, usan otro.
  • Uno de los grandes problemas en oncología es perder peso y músculo, lo que empeora el pronóstico y la tolerancia al tratamiento.

No es lo mismo que una gran masa muscular trabajando cambie el destino de los nutrientes que intentar matar de hambre a un tumor con la dieta. Más sobre qué tejidos se llevan la energía en grasa, glucosa o músculo.

Tampoco hace falta machacarse

En el ensayo, la clave fue actividad moderada mantenida durante años. El ejercicio en oncología se prescribe: no entrena igual alguien recién operado que alguien meses después del tratamiento, ni alguien con anemia, neuropatía, fatiga extrema o mucha pérdida de músculo. Por qué el músculo es tan valioso, en por qué es importante tener músculo.

Con qué quedarte

1. Sólido: en contextos como el cáncer de colon tras el tratamiento, un programa estructurado de ejercicio mejora los resultados. 2. Prometedor: el ejercicio puede cambiar el reparto de la glucosa en el cuerpo. 3. Por descubrir: cuánto del beneficio se explica por ese mecanismo.

Si tienes o has tenido cáncer, el ejercicio merece una conversación seria con tu equipo médico, adaptada a tu tumor, tu tratamiento, tu fatiga, tu analítica y tu masa muscular. Ninguna dieta ni suplemento sustituye al tratamiento oncológico.

Preguntas frecuentes

¿El ejercicio reduce el riesgo de recaída del cáncer?

En cáncer de colon tratado, un ensayo mostró menos recaídas y muertes con un programa de ejercicio moderado de unas 2,5 horas semanales.

¿Quitar el azúcar mata de hambre al cáncer?

No hay evidencia de ello. Los tumores usan varios combustibles y perder peso y músculo puede empeorar el pronóstico.

¿Qué ejercicio se recomienda con cáncer?

El que la persona pueda tolerar y mantener, prescrito y adaptado por profesionales según el tumor, el tratamiento y su estado físico.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.