Eudaimonía, areté, apatheia y ataraxia: el estoicismo explicado fácil
Para los estoicos, la eudaimonía (una vida plena, un «florecimiento» más que la felicidad de sonrisa permanente) se apoya en tres patas: areté (actuar con virtud, hacerlo lo mejor que puedas con lo que tienes), apatheia (estar libre de pasiones destructivas como la ira o el miedo) y ataraxia (serenidad de espíritu). Las tres se retroalimentan. Y no tienen nada que ver con la pasividad: la calma es el estado desde el que mejor se actúa. Lo hablé con Pepe García, «El Estoico».
Un triángulo con una pata más
En su libro sobre estoicismo, Marcos Vázquez propone un triángulo para alcanzar la eudaimonía. Pepe García añade una pata: areté + apatheia + ataraxia = eudaimonía. Los propios estoicos discutían entre ellos, y eso enriquece la escuela.
Areté: hacerlo lo mejor que puedas
Viene del griego y se traduce como virtud o excelencia, que no es lo mismo que perfección. Una buena definición: hacerlo lo mejor que puedas, con lo que tengas, allá donde estés. Se divide en cuatro virtudes:
- Sabiduría práctica.
- Coraje.
- Justicia.
- Templanza.
Cada situación te pedirá una o varias, siempre en lo que está bajo tu control.
Apatheia: libre de pasiones
Los estoicos llamaban pasiones a emociones como la ira, el miedo o la tristeza cuando nos dominan. Es un ideal: nadie vive sin emociones, que son pasajeras. Se trata de no dejarse arrastrar por ellas.
Ataraxia: serenidad
Un espíritu sin perturbaciones. No puedes tenerla si vives en estrés, ansiedad, envidia y queja constantes. Por eso conviene empezar por aquí: respiración, reflexión, vivir algo más despacio y gestionar las emociones con las herramientas que tengas. Más en el estrés y en respirar por la nariz.
Eudaimonía: florecer
*Eu* significa «bueno» (como en *eugenesia* o *eutanasia*) y *daimon*, el espíritu interior. Es el desarrollo pleno de tus capacidades, no la felicidad «de andar por casa» de «sonríe y todo irá bien». Séneca lo resumía así: si quieres ser desdichado, lo serás por mucho que tengas.
Estoicismo no es pasividad
Un error frecuente es pensar que la ataraxia es tumbarse y pasar de todo. Al contrario:
- Un buen luchador no está dormido ni sobreexcitado antes del combate: está en calma y listo para actuar. Josh Waitzkin, campeón de ajedrez y de jiu-jitsu, entrenaba precisamente esa capacidad de pasar de la calma a la activación.
- Epicteto proponía que, cuando se te cae una taza, te digas: «este es el precio de mi serenidad». La pasividad sería dejarla ahí; la actividad, recogerla y limpiar.
- Marco Aurelio recordaba que también comete injusticia quien no hace nada. Si tienes que intervenir para defender a alguien, el coraje y la justicia te lo piden.
La calma no viene sola: hay que trabajarla. Más en el sistema nervioso.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la eudaimonía?
Un estado de plenitud o florecimiento personal; para los estoicos, el fin de una vida vivida con virtud.
¿Qué es la ataraxia?
La serenidad o tranquilidad de espíritu, libre de perturbaciones.
¿El estoicismo es resignarse?
No: busca actuar con calma y virtud en lo que depende de ti, no quedarse de brazos cruzados.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.