El sueño de niños y adolescentes: del embarazo al instituto, con el pediatra Gonzalo Pin

El sueño de un niño empieza a construirse antes de nacer. Según el pediatra y especialista en medicina del sueño Gonzalo Pin, en el último trimestre de embarazo los horarios, la luz y el estrés de la madre ya «programan» el reloj biológico del bebé. Después, la leche materna, que por la noche lleva más melatonina, ayuda a ordenar sus ritmos. En la infancia, las pantallas antes de tiempo dañan la vista, el sueño y la capacidad de esperar. Y en la adolescencia el reloj se retrasa de forma natural: por eso retrasar la entrada al instituto mejora el rendimiento y reduce los problemas de conducta.

El embarazo: el reloj empieza a formarse

En el último trimestre, el feto recibe las señales hormonales de la madre según la hora del día. Si la madre tiene horarios regulares de sueño, comida, actividad y luz, el bebé tendrá más fácil organizar su ritmo de sueño y vigilia hacia el quinto o sexto mes. El estrés materno eleva el cortisol, que atraviesa la placenta y puede hacer que el bebé nazca más irritable y con más dificultades para alimentarse. El autocuidado de la madre es clave.

La lactancia y la melatonina

  • La composición de la leche materna cambia a lo largo del día: por la noche lleva más melatonina, que el bebé recibe por vía digestiva en sus primeros meses.
  • Si te extraes leche, apunta la hora y protégela de la luz (por ejemplo, con papel de aluminio), y dásela al bebé a una hora parecida a la de la extracción.
  • En el cómputo de los seis primeros meses, las madres que dan el pecho duermen más horas que las que no. Si no es posible, las fórmulas son una buena opción: sin extremismos.
  • Sacar al bebé al aire libre durante el día también ayuda a sincronizar su reloj.

Pantallas en la primera infancia

  • La mácula, la zona del ojo que nos permite ver con detalle, termina de formarse hacia los 3-4 años. La visión de cerca prolongada se relaciona con el aumento de la miopía infantil.
  • Pasar contenidos rápidamente en una pantalla da recompensas inmediatas: el niño aprende a no esperar, y eso se asocia a más impulsividad e irritabilidad.
  • Lo peor es la pantalla-canguro. Pasados los primeros años, controlar qué y cuánto ven y verlo con ellos, comentándolo, reduce mucho los efectos negativos. Más en pantallas y desarrollo infantil.

La adolescencia: el reloj se vuelve búho

Hay personas matutinas (alondras), vespertinas (búhos) y otras que se adaptan con facilidad. El cronotipo es en buena parte genético. Los niños pequeños son alondras (también los fines de semana); en la pubertad, el reloj se retrasa unos 20-25 minutos por año, más en chicas, hasta casi una hora. Además, los adolescentes:

  • Necesitan dormir algo más que antes.
  • Acumulan presión de sueño más despacio, así que por la noche no tienen sueño.
  • Son muy sensibles a la luz blanca nocturna de las pantallas y poco a la de la mañana.

Resultado: a las 8 de la mañana su cerebro sigue dormido. En un estudio europeo, pasar los exámenes del lunes a primera hora al miércoles mejoró las notas. Y en los centros que han retrasado la entrada, las incidencias de conducta se han reducido hasta la mitad, porque la falta de sueño hace más reactiva la amígdala, el centro de las emociones. En mi instituto, al retrasar la entrada una hora, también vimos menos conflictos. Más en el cerebro adolescente.

Los médicos apenas estudian el sueño

Según Gonzalo, en la carrera de Medicina se dedican apenas unos minutos al sueño. Por eso, muchas consultas pediátricas ni preguntan cómo duerme el niño, aunque el déficit crónico de sueño es un problema de salud pública desde la infancia. Más en cómo dormir mejor.

Preguntas frecuentes

¿El estrés en el embarazo afecta al sueño del bebé?

Puede influir: el cortisol materno atraviesa la placenta y se asocia a bebés más irritables y con un ritmo de sueño menos organizado.

¿Por qué los adolescentes se acuestan tan tarde?

Porque en la pubertad su reloj biológico se retrasa de forma natural y la presión de sueño se acumula más despacio; no es solo pereza.

¿Es bueno retrasar la hora de entrada al instituto?

Sí: los estudios muestran mejor rendimiento y menos problemas de conducta cuando los adolescentes pueden dormir un poco más por la mañana.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.