Pantallas y desarrollo infantil: vista, equilibrio y postura, con Daniel Rodríguez

Un niño aprende a moverse, a ver y a aprender moviéndose: columpiándose, gateando, trepando, cayéndose. Para el fisioterapeuta Daniel Rodríguez, el problema de las pantallas en la infancia no es solo la adicción: es todo lo que dejan de hacer. Mirar de cerca y quieto durante horas no estimula el sistema vestibular (el del equilibrio), cansa el sistema visual y fuerza una postura con la cabeza agachada. Su propuesta es radical: cero pantallas en los primeros años y lo mínimo posible después. Y el gran antídoto es el movimiento libre.

Este artículo es divulgativo. Ante dificultades de aprendizaje, problemas de vista o de postura, consulta con el pediatra, el oftalmólogo u otros especialistas.

Qué recomiendan las guías

Daniel es más estricto que las guías oficiales, pero todas van en la misma dirección. La Organización Mundial de la Salud desaconseja las pantallas en menores de 2 años y recomienda no pasar de una hora al día entre los 2 y los 4 años, priorizando el juego activo y el sueño.

La vista: mirar de cerca agota

  • Pasar muchas horas enfocando de cerca (pantallas, pero también libros) obliga a contraer de forma mantenida los músculos internos del ojo, y se asocia a más miopía. Pasar tiempo al aire libre mirando lejos es protector.
  • Para descansar, la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar durante 20 segundos algo a unos 6 metros (20 pies) de distancia.
  • Un test curioso: mira un objeto a un brazo de distancia con un dedo delante de la cara. Deberías ver dos dedos; y al mirar el dedo, dos objetos. Si no, quizá uno de tus ojos trabaja menos.

Señales en clase: leer con el dedo para no perderse, pegarse mucho al cuaderno al escribir o cansarse enseguida al leer.

El equilibrio: el sistema vestibular

El sistema vestibular, en el oído interno, informa al cerebro de cómo se mueve la cabeza. Se entrena acelerando y frenando en todas las direcciones: cuando mecemos a un bebé, cuando se columpia, se tira por un tobogán o gira en un tiovivo. Cada columpio es «un profesor distinto». Con una pantalla, la cabeza está quieta y ese sistema no aprende. Más en movimiento y cerebro.

Señales: un niño que se cae mucho, tropieza siempre igual o recibe todos los balonazos. Y el gateo importa: obliga a pasar de mirar cerca a mirar lejos y coordina ambos lados del cuerpo. Daniel desaconseja los andadores («tacatá»).

La postura

Con la cabeza agachada mirando el móvil, los músculos del cuello trabajan en desventaja y, con las horas, el cuerpo se adapta a esa posición. La postura no es algo que «tienes», es algo que te sostiene: ojos, boca y pies influyen en ella. Por ejemplo, si no hay espacio suficiente en la boca para la lengua, la cabeza tiende a adelantarse. Más en la postura.

Aprender a aprender

Entre los 0 y los 3 años, el cerebro aprende sobre todo a aprender: conecta sus dos hemisferios gracias a lo que se mira, se escucha y se toca. Un sonido que llega desde un lado obliga a coordinar ambos oídos; una pantalla delante, no. Por eso, dice Daniel, quien se ha movido mucho aprende con menos esfuerzo. Y por eso defiende la Educación Física diaria. Más en el cerebro adolescente.

Qué hacer

1. Retrasar el móvil todo lo posible. 2. Parque, naturaleza, juego libre, trepar y caerse: es casi el único antídoto. 3. No llenar la agenda de academias: a veces es mejor dejar que elijan un deporte, como judo, y ver cómo mejora todo lo demás. 4. Dar ejemplo: si queremos que lo dejen, que no nos vean a nosotros todo el día con él.

Preguntas frecuentes

¿Las pantallas afectan a la vista de los niños?

Pasar muchas horas mirando de cerca y poco tiempo al aire libre se asocia a más miopía; salir a la calle y mirar lejos ayuda a protegerla.

¿Cuánto tiempo de pantalla es recomendable para un niño?

La OMS desaconseja las pantallas antes de los 2 años y recomienda menos de una hora diaria entre los 2 y los 4; después, cuanto menos, mejor.

¿Qué es el sistema vestibular?

La parte del oído interno que informa al cerebro de los movimientos de la cabeza y que se desarrolla con el juego, los columpios y el movimiento.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.