Ana María Cuervo: autofagia y envejecimiento, ¿genética o hábitos?
La autofagia es el sistema de limpieza y reciclaje de nuestras células: identifica lo que está dañado o ya no sirve y lo convierte en piezas nuevas o en energía. Con la edad funciona peor, y eso se relaciona con muchas enfermedades del envejecimiento. La investigadora Ana María Cuervo, codirectora del Instituto de Investigación del Envejecimiento del Albert Einstein (Nueva York) y una de las mayores expertas mundiales en autofagia, explica que el objetivo no es dejar de envejecer, sino envejecer con salud, y que, salvo en los centenarios, los hábitos pesan muchísimo.
El objetivo: más años de vida saludable
La persona más longeva documentada vivió 122 años y estuvo bien hasta muy poco antes de morir: el cuerpo humano, en condiciones ideales, tiene ese potencial. Para Ana María, la vejez debería ser la mejor etapa de la vida: más experiencia, más tiempo libre, menos responsabilidades. El único problema es que perdemos funcionalidad y aparecen enfermedades. No se trata de luchar contra el envejecimiento, sino de no acelerarlo con lo que hacemos: comer de más, dormir poco, movernos poco. Más en vivir más y mejor.
Un cambio de paradigma reciente
Hasta hace unas décadas, la geriatría se limitaba a mantener a las personas mayores cómodas. A finales de los 80 y en los 90, unos experimentos en gusanos demostraron que una sola mutación podía triplicar su vida manteniéndolos activos. Eso abrió la puerta a estudiar qué hacen esos genes en las células y cómo reproducir sus efectos sin manipular nuestro ADN, por ejemplo aumentando la limpieza celular.
Qué es la autofagia
«Auto» significa uno mismo y «fagia», comer: la célula se «come» su propia basura. Ocurre a diario en todas nuestras células, que llevan lo dañado a una especie de contenedor de reciclaje: las piezas útiles se reutilizan y el resto puede usarse como energía.
- Cuando comemos, la autofagia baja: hay energía de sobra.
- Cuando no comemos durante un tiempo, la célula se activa a buscar energía reciclando lo que no sirve. Ana María lo compara con quedarte sin leña en una casa de campo fría: empiezas a quemar los muebles viejos que no usas.
- También aumenta durante un sueño de calidad y con el ejercicio.
Más en la hormesis y en el ayuno intermitente.
¿Genética o hábitos?
En los centenarios, la genética manda: muchos no tienen hábitos ejemplares y aun así viven más de 100 años. Por eso se estudian sus genes, para entender qué funciones celulares protegen. Pero para el resto de la población, los hábitos tienen un papel enorme. Además, con la edad falla el «control de calidad» de las células, y por eso aumentan el cáncer y otras enfermedades: si curáramos una, aparecería otra. Lo inteligente es cuidar ese control de calidad. Más en el ejercicio y el cerebro.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la autofagia?
El proceso por el que las células eliminan y reciclan sus componentes dañados o innecesarios.
¿Cómo se activa la autofagia?
Aumenta en periodos sin comer, con un sueño de calidad y con el ejercicio; disminuye cuando comemos constantemente.
¿La longevidad depende más de los genes o de los hábitos?
En los centenarios pesa mucho la genética; en la mayoría de las personas, los hábitos tienen un papel muy importante.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.