Corazón del deportista, reconocimientos médicos y prevención cardiovascular, con Zigor Madaria

El corazón del deportista es una adaptación normal al entrenamiento: cavidades más grandes, paredes algo más gruesas y pulso en reposo más bajo. Según el cardiólogo deportivo Zigor Madaria, el reto del médico es distinguir esa adaptación de una enfermedad que se le parezca. Los reconocimientos médicos (historia, exploración y electrocardiograma) ayudan, pero no detectan todo y generan falsos positivos. Lo que más reduce los eventos cardiovasculares es el estilo de vida, un acondicionamiento progresivo y tener desfibriladores y personas formadas en los entornos deportivos.

Este artículo es divulgativo. Si tienes síntomas como dolor en el pecho, palpitaciones, mareos o pérdidas de conocimiento con el esfuerzo, consulta con un médico antes de seguir entrenando.

Prevenir: asfaltar la carretera

Zigor lo explica con una carretera: la rehabilitación cardiaca arregla la curva donde ya hubo un accidente; la prevención primaria la endereza cuando aparecen los factores de riesgo; y la prevención «primordial» construye desde el principio carreteras rectas y sin baches (hábitos sanos desde la infancia).

Las bases son las de siempre:

  • No fumar.
  • Dormir bien: vigilar la apnea del sueño (evitar el alcohol por la noche, perder peso, hacer ejercicio) y el insomnio. Más en el sueño y el cerebro.
  • Comida real. En personas con síndrome metabólico, diabetes o hipertensión, el consenso de la Asociación Americana de Diabetes de 2019 reconoce que reducir los hidratos de carbono es la estrategia con más evidencia para mejorar la glucosa. La intensidad de esa reducción se ajusta a cada caso. Más en comida real.
  • Ejercicio: a quien no hace nada, que empiece por lo que le guste. A quien ya se mueve, que haga generosamente, por ejemplo hasta 300 minutos semanales de intensidad moderada, combinando trabajo aeróbico variado con 2-4 días de fuerza. Más en el VO2 máx y la salud.

La guarnición: compañía, sol y picante

A la receta básica, Zigor le añade:

  • Compañía: el ejercicio es un gran catalizador social.
  • Sol, o mejor dicho, intemperie: luz, oscuridad, frío, calor, terreno irregular y algo de suciedad natural. Más en la hormesis.
  • Picante: algo de compromiso o riesgo controlado (velocidad, altura, competición, deportes de lucha), como cuando el movimiento servía para sobrevivir.

En el colegio: ejercicio, sueño y alimentación

El sistema educativo prioriza lo académico sobre el autocuidado. Muchos adolescentes duermen 5-6 horas por las pantallas, y además tienen un cronotipo natural más nocturno: retrasar la hora de entrada mejora su rendimiento. Más en el cerebro adolescente.

Qué hace la cardiología deportiva

1. Reconocimientos para detectar enfermedades ocultas. 2. Planes de actuación ante una parada cardiaca, con desfibrilador. 3. Decidir con el deportista enfermo si puede competir y cómo puede seguir haciendo ejercicio, informándole bien de los riesgos para que decida.

Los límites del reconocimiento médico

La cifra de que el reconocimiento con electrocardiograma previene el 90 % de las muertes súbitas en el deporte procede de un estudio antiguo que no se ha replicado. Muchas causas no se detectan (algunas aparecen después, como una miocarditis), y la muerte súbita en jóvenes deportistas es muy rara (del orden de 1 por cada 50.000 al año, según los estudios). A cambio, el electrocardiograma genera falsos positivos, con pruebas, tratamientos y angustia innecesarios.

¿Quién debería consultar antes de entrenar? Según las guías de medicina deportiva estadounidenses: quien tenga síntomas cardiacos, una enfermedad cardiaca conocida o diabetes. Las sociedades de cardiología añaden que en personas con factores de riesgo (hipertensión, colesterol, obesidad abdominal) que no están acostumbradas al ejercicio puede valorarse una prueba de esfuerzo. Y hay que tener en cuenta que una prueba de esfuerzo no reproduce lo que ocurre tras horas de ultrafondo.

El corazón del deportista y el exceso

En resistencia, el corazón aumenta sus cavidades para bombear más sangre y baja el pulso en reposo. Se pensaba que los deportistas de fuerza tendrían paredes más gruesas, pero sin anabolizantes de por medio, los corazones más grandes son los de remeros, ciclistas y fondistas.

¿Puede ser dañino el exceso? Algunos estudios ven un ligero aumento de mortalidad con volúmenes muy altos, aunque con pocos datos. Sí se observa más fibrilación auricular en deportistas veteranos de resistencia, y más calcio coronario, sin que eso se traduzca en más mortalidad; quizá sean placas más estables. No hay un umbral «tóxico» que sirva para todos. Más en lo que un maratón le hace a tu corazón.

Sin obsesionarse

Zigor insiste: hay que cuidarse, pero sin castigarse. La enfermedad también puede llegar aunque lo hagas todo bien, y obsesionarse con ganancias marginales genera frustración. Haz las cosas razonablemente bien y disfruta del camino.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el corazón de deportista?

La adaptación normal del corazón al entrenamiento: cavidades más grandes, paredes algo más gruesas y frecuencia cardiaca en reposo más baja.

¿El reconocimiento médico deportivo evita la muerte súbita?

Ayuda a detectar algunas enfermedades, pero no todas, y genera falsos positivos; no garantiza evitar la muerte súbita.

¿El ejercicio de larga distancia es malo para el corazón?

Hacer mucho ejercicio se asocia a más fibrilación auricular y calcio coronario en algunos veteranos, pero no a más mortalidad clara; el balance sigue siendo muy favorable.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.