Oriol Roda: dieta cetogénica, pros, contras y para quién tiene sentido
La dieta cetogénica consiste en reducir casi por completo los hidratos y aumentar la grasa para que el cuerpo entre en cetosis: un estado en el que usa la grasa como combustible principal y fabrica cuerpos cetónicos para alimentar al cerebro. El divulgador Oriol Roda la define como un ayuno mimético, porque imita lo que ocurre cuando no comemos. Bien hecha, con comida real, puede ser útil en algunos contextos, pero no es la única solución ni es para todo el mundo. Y no hay que confundir la cetosis nutricional con la cetoacidosis, una urgencia propia de la diabetes descompensada.
Este artículo es divulgativo. Si tienes diabetes (sobre todo tipo 1), tomas medicación para la glucosa, estás embarazada o tienes problemas de vesícula, hígado o riñón, no hagas una dieta cetogénica sin supervisión médica.
De la epilepsia a la moda
A lo largo de la historia, los periodos con pocos hidratos han sido frecuentes, porque eran alimentos perecederos. A principios del siglo XX se vio que el ayuno reducía las crisis en personas con epilepsia, y como no se puede ayunar siempre, se diseñó una dieta que imitara ese estado. Desde 2012 se popularizó para perder peso y, contra lo que muchos esperaban, sigue muy presente. Más en el ayuno intermitente.
Qué es la cetosis
- Guardamos poca energía en forma de glucógeno (unos 400-500 g) y mucha en forma de grasa, que es más del doble de densa en energía y no necesita agua para almacenarse.
- La grasa llega bien a casi todo el cuerpo, pero no atraviesa la barrera que protege el cerebro.
- Por eso, cuando escasean los hidratos, el hígado transforma grasa en cetonas (betahidroxibutirato y acetoacetato), que sí llegan al cerebro. El cerebro no depende solo de la glucosa.
Más en la flexibilidad metabólica.
Cetosis no es cetoacidosis
La cetoacidosis ocurre sobre todo en personas con diabetes tipo 1 sin suficiente insulina: las células no pueden usar la glucosa, se disparan las cetonas y la sangre se acidifica. Es una urgencia médica. En una persona sin diabetes que hace una dieta cetogénica, la insulina sigue regulando el proceso y los niveles de cetonas se mantienen en un rango muy inferior. Ojo, eso sí, con algunos fármacos para la diabetes, que pueden favorecerla incluso con glucosas no muy altas.
Cuántos hidratos y para quién
- Como referencia, muchas pautas usan unos 0,5 g de hidratos por kilo de peso (unos 35 g para una persona de 70 kg). Si te mueves mucho, puedes tolerar algo más sin salir de cetosis.
- Para un sedentario que hoy come 200-300 g de hidratos al día, reducirlos suele ser una buena idea, aunque no llegue a la cetosis.
- En deportistas de alto nivel, Oriol prefiere priorizar la calidad y no recortar tanto.
- Al empezar puede aparecer la «gripe keto» (cansancio, dolor de cabeza, malestar), que suele pasar en días.
Más en la carga de hidratos y el rendimiento.
Pros y contras
Puede ayudar a algunas personas a controlar el hambre y el peso, y es una terapia consolidada en la epilepsia refractaria. Pero exige planificación para no quedarse corto de fibra, vitaminas y minerales, y la evidencia a largo plazo en población general es limitada. Lo que más importa es que esté basada en comida real, con verduras, y adaptada a cada persona. Más en por qué fallan las dietas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la dieta cetogénica?
Una dieta muy baja en hidratos y alta en grasa que lleva al cuerpo a usar grasa y cetonas como combustible principal.
¿La cetosis es peligrosa?
En personas sin diabetes, la cetosis nutricional no es lo mismo que la cetoacidosis; aun así, algunas personas necesitan supervisión médica.
¿Es necesaria la dieta keto para perder grasa?
No: puede ser una herramienta útil para algunas personas, pero no es la única ni la mejor para todo el mundo.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.