Marc Romera me entrevista: por qué las dietas no funcionan

Para perder grasa hace falta un déficit calórico: eso es indiscutible. Pero decirle a alguien «come menos de lo que gastas» es como decirle a un equipo de fútbol «meted más goles que el rival». Es el resultado, no la estrategia. En esta entrevista que me hizo Marc Romera explico por qué las dietas muy restrictivas fracasan a medio plazo, por qué no comemos calorías ni macros sino alimentos, y por qué la clave está en cómo consigues comer algo menos y moverte algo más sin que el cuerpo se rebele.

El déficit es una condición, no un plan

Si has engordado, sé que han entrado más calorías de las que han salido. Si has perdido grasa, han salido más. Eso es obvio. Pero un buen entrenador no le dice a su equipo «meted más goles»: prepara tácticas, estrategias y preparación física, y toma decisiones según cómo va el partido. Con las personas pasa igual: hay que ajustar la alimentación, el ejercicio, el sueño y el estrés día a día, porque somos seres biológicos, psicológicos y sociales. Más en la fisiología de la pérdida de grasa.

No comemos calorías

La caloría es una unidad útil para estimar la energía de un alimento, que nació de quemar alimentos en un laboratorio y medir el calor que desprendían. Pero el cuerpo no tiene un contador de calorías. Tampoco comemos «macros»:

  • Comemos alimentos, o productos procesados y ultraprocesados.
  • Y lo que el cuerpo «entiende» de verdad son los nutrientes esenciales: ácidos grasos esenciales, aminoácidos esenciales, vitaminas, minerales, fibra y agua.

Los macros son una división mejor que las calorías, pero siguen siendo una simplificación. Más en densidad nutricional.

Por qué la dieta del lunes se rompe el sábado

El lunes empiezas con una dieta espartana de «lechuga y pechuga». Aguantas unos días. Y el fin de semana aparece un hambre feroz. No es falta de voluntad: tu cuerpo solo quiere sobrevivir y reproducirse, y un déficit muy severo es para él una amenaza. Su respuesta es mandarte hambre, ahorrar energía y moverte menos sin darte cuenta. A corto plazo, cualquier dieta funciona; a medio plazo, las extremas suelen acabar en efecto rebote. Más en la saciedad.

Lo que sí funciona

1. Un déficit moderado que puedas mantener, no uno extremo. 2. Alimentos reales y saciantes: proteína suficiente, verdura, fruta, legumbres; menos productos ultraprocesados, que facilitan comer de más. 3. Entrenar fuerza para conservar el músculo mientras pierdes grasa. 4. Moverte más en el día a día, no solo en el entrenamiento. 5. Dormir y gestionar el estrés, porque ambos afectan al hambre y a las decisiones. 6. Desconfiar de los mensajes simples: quien más sabe suele hablar más de contexto y de «depende».

Más en ultraprocesados y en la dosis mínima de ejercicio.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta un déficit calórico para perder grasa?

Sí, pero es el resultado de una estrategia; lo difícil es conseguirlo sin que el hambre y el cansancio lo hagan insostenible.

¿Puedo comer cualquier cosa si cuadra con mis macros?

A corto plazo puedes perder peso, pero la calidad de los alimentos influye en la saciedad, la salud y la adherencia.

¿Por qué tengo tanta hambre cuando hago dieta?

Porque un déficit severo se interpreta como una amenaza, y el cuerpo responde aumentando el hambre y ahorrando energía.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.