Exerquinas: el «medicamento» que tu cuerpo fabrica gratis al moverte

Cada vez que haces ejercicio, tus órganos se ponen a hablar entre sí con mensajeros químicos: las exerquinas (del inglés *exerkines*). No solo las fabrica el músculo: también el hígado, el corazón, el hueso, la grasa, el cerebro y el intestino. Juntas mejoran el metabolismo, bajan la inflamación, protegen el corazón y el cerebro y reparan tejidos. Es la farmacia endógena más potente que existe, y no tiene efectos secundarios.

Qué son las exerquinas

Son todas las moléculas que tu cuerpo libera en respuesta al ejercicio: proteínas, péptidos, metabolitos, microARN o pequeñas vesículas que viajan por la sangre llevando mensajes a otros órganos. El término se popularizó entre 2016 y 2022, y cambió la forma de entender el ejercicio: no solo mueve tus músculos, sino que activa tu biología más profunda.

Ya hemos visto otras «quinas»: las citoquinas (sistema inmune), las adipoquinas (grasa) y las mioquinas (músculo). Las exerquinas engloban todas las que se liberan con el movimiento.

De dónde salen

  • Músculo: mioquinas como la IL-6, la irisina o el BDNF. Lo explico en las mioquinas.
  • Grasa: adipoquinas como la leptina o la adiponectina. Más en las adipoquinas.
  • Hígado: hepatoquinas, que ayudan a controlar la glucosa y los lípidos.
  • Corazón: cardiomioquinas, que influyen en la tensión arterial y la salud cardiovascular.
  • Hueso: osteoquinas como la osteocalcina, que influyen en el metabolismo e incluso en la fertilidad.
  • Cerebro y nervios: neuroquinas, que mejoran el ánimo, la concentración y la coordinación.
  • Y también el endotelio de los vasos (angioquinas), el intestino (enteroquinas) e incluso la microbiota.

Cómo viajan

  • Algunas se liberan directamente a la sangre, como hormonas.
  • Otras viajan dentro de exosomas, pequeñas burbujas que protegen su contenido hasta llegar al órgano de destino.
  • Otras se forman al romperse proteínas de membrana, como la irisina a partir de la FNDC5. Lo explico en AMPK e irisina.
  • Y otras son metabolitos simples, como el lactato o el betahidroxibutirato, que también funcionan como señales.

El reto: ¿qué fármaco las iguala?

La industria farmacéutica nos salva la vida, y bendita sea. Pero un medicamento que, en personas que no hacen ejercicio, consiguiera todo esto sin efectos secundarios sería un milagro:

  • Metabolismo: más quema de grasa y mejor sensibilidad a la insulina.
  • Sistema inmune: menos inflamación crónica y defensas más fuertes.
  • Corazón y vasos: mejor circulación y tensión arterial y nuevos capilares.
  • Cerebro: más neuroplasticidad, mejor ánimo y mejor memoria.
  • Músculo: reparación, biogénesis mitocondrial y crecimiento.
  • Hueso y articulaciones: regeneración y coordinación entre músculo y hueso.
  • Intestino e hígado: mejor control del azúcar y del eje intestino-cerebro.

Las exerquinas lo hacen, gratis, cada vez que te mueves.

La pregunta incómoda

¿Te mueves lo suficiente? ¿Haces fuerza? ¿Subes escaleras, caminas al trabajo, te bajas una parada antes? Lo sabemos todos. Lo que falta es hacerlo. Una vez cubiertos el sueño, la comida y el acceso a la sanidad, para mí lo más importante para la salud es el ejercicio. Tienes ideas en 7 pruebas para saber tu salud real.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las exerquinas?

Las moléculas señalizadoras que liberan distintos órganos (músculo, grasa, hígado, corazón, hueso, cerebro) en respuesta al ejercicio y que coordinan sus efectos beneficiosos.

¿Qué diferencia hay entre mioquinas y exerquinas?

Las mioquinas las libera el músculo. Las exerquinas incluyen todas las señales que liberan cualquier órgano con el ejercicio, mioquinas incluidas.

¿Qué ejercicio produce más exerquinas?

Tanto la fuerza como el ejercicio aeróbico y los intervalos. Lo importante es moverse a menudo y con suficiente intensidad.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.