Diabetes: tipos, causas, consecuencias y cómo prevenirla, con Vicent Tomás

La diabetes es una familia de enfermedades con un rasgo común: la glucosa en sangre está elevada por un fallo en la regulación de la insulina. En la tipo 1, el sistema inmune destruye las células del páncreas que la producen. En la tipo 2, el cuerpo se vuelve resistente a la insulina, sobre todo cuando la grasa se acumula donde no debe. Como explica el farmacéutico y dietista-nutricionista Vicent Tomás, la tipo 2 está muy ligada a los hábitos, y en sus primeros años puede incluso revertirse perdiendo un 10-15 % del peso.

Este artículo es divulgativo. No abandones ni modifiques tu medicación sin hablar con tu médico; los cambios de hábitos son un complemento esencial, no un sustituto del tratamiento.

Los tipos de diabetes

  • Tipo 1 (y LADA): autoinmunes. El sistema inmune ataca a las células beta del páncreas y no hay insulina. La genética pesa mucho, pero hacen falta desencadenantes (virus, estrés, contaminantes…), y se han visto cambios en la microbiota meses antes del diagnóstico. Síntomas: sed y ganas de orinar continuas, pérdida de peso pese a comer más, cansancio. A veces debuta con una cetoacidosis.
  • Tipo 2: primero hay hiperinsulinemia (el páncreas segrega más insulina para vencer la resistencia) y, con los años, las células beta se agotan. Más en la diabetes tipo 2 silenciosa.
  • Gestacional: el embarazo genera cierta resistencia a la insulina fisiológica; si la madre no puede compensarla, aparece la diabetes, con riesgos sobre todo para el bebé.

Cómo empieza la tipo 2

La insulina es la señal de almacenar energía. Cuando el tejido graso bajo la piel se llena, la grasa se acumula en el hígado, el páncreas, el músculo o alrededor de los órganos (grasa visceral y ectópica). Allí dispara la inflamación y la resistencia a la insulina. En el tejido adiposo de una persona con obesidad, los macrófagos (células inmunes) pueden pasar de un 10 % a un 40 % y en modo hiperactivo. Más en la insulina no es mala y en la inflamación.

Hormonas y estado de ánimo

  • Testosterona: suele estar baja en la diabetes tipo 2, porque la grasa la convierte en estradiol (aromatasa) y porque la resistencia a la insulina en el cerebro altera la señal que la estimula. El entrenamiento de fuerza, comer suficiente y reducir el estrés ayudan. Más en la aromatasa.
  • Depresión: quien tiene depresión tiene más riesgo de diabetes y al revés. La inflamación crónica quita las ganas de hacer cosas, una respuesta útil para curarse de una infección, pero dañina si no se apaga.
  • Alzheimer: algunos investigadores lo llaman «diabetes tipo 3» por la resistencia a la insulina y el peor uso de la glucosa en el cerebro. Es una hipótesis, pero se sabe que la diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de demencia.

Lo que hace el azúcar alto mantenido

Más estrés oxidativo, daño en las mitocondrias y más inflamación. A largo plazo: enfermedad cardiovascular, daño en los nervios (y riesgo de amputaciones), en la retina (retinopatía y edema macular) y en el riñón (nefropatía que puede acabar en diálisis), menor fertilidad y mayor riesgo de algunos cánceres. No es algo «normal» que se arregla con una pastilla.

Cómo prevenirla y mejorarla

1. Comida real: verduras, frutas, legumbres, huevos, carne, pescado, frutos secos y, según tu actividad, tubérculos y cereales. Menos bollería, refrescos y ultraprocesados. Más en comida real. 2. Comer de día: la sensibilidad a la insulina es mejor por la mañana y a mediodía. Por la noche, con la melatonina alta, toleramos peor la glucosa. Si haces ayuno intermitente, mejor una ventana temprana (por ejemplo, de 9 a 17-18 h) que empezar a comer a las 15 h y cenar a las 23 h. Más en la cronofarmacología. 3. Fuerza y aeróbico: el músculo es un tejido activo que libera mioquinas antiinflamatorias y almacena glucosa. Combinar ambos da mejores resultados. Más en el músculo como órgano endocrino. 4. Ser activo todo el día: una hora de gimnasio no compensa 23 horas sentado. 5. Dormir bien: dormir mal aumenta la resistencia a la insulina y las ganas de dulce. Más en el sueño y el cerebro.

Sobre el riñón: muchos diabéticos reducen la proteína por miedo, mientras el verdadero problema son las glucemias altas mantenidas. Si ya tienes una enfermedad renal, la cantidad de proteína la debe pautar tu nefrólogo.

¿Tienes resistencia a la insulina?

Los criterios de síndrome metabólico (se diagnostica con tres de cinco, pero tener uno ya es una pista):

1. Perímetro de cintura elevado (según la guía, a partir de 94-102 cm en hombres y 80-88 cm en mujeres). 2. Triglicéridos de 150 mg/dl o más. 3. HDL bajo: menos de 40 mg/dl en hombres y de 50 mg/dl en mujeres. 4. Glucosa en ayunas de 100 mg/dl o más. 5. Tensión arterial de 130/85 o más (o tomar medicación para ello).

También se puede calcular el índice HOMA con la insulina y la glucosa en ayunas. Más en cómo interpretar tu analítica.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre la diabetes tipo 1 y la tipo 2?

En la tipo 1 el páncreas deja de producir insulina por un ataque autoinmune; en la tipo 2 el cuerpo se vuelve resistente a la insulina, muy ligado a los hábitos.

¿Se puede revertir la diabetes tipo 2?

En muchos casos, sobre todo en los primeros años, puede remitir con una pérdida de peso del 10-15 % y cambios de hábitos mantenidos, con seguimiento profesional.

¿Cómo saber si tengo resistencia a la insulina?

Fijándote en el perímetro de cintura, los triglicéridos, el HDL, la glucosa en ayunas y la tensión arterial, o calculando el índice HOMA en una analítica.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.