Hábitos saludables y sesgos cognitivos: por qué cuesta cambiar y cómo usar tu entorno, con Ramón Nogueras
Sabemos que deberíamos dormir más, movernos más y comer mejor, pero no lo hacemos. Para el psicólogo Ramón Nogueras, no es cuestión de carácter: nuestra conducta depende sobre todo de las consecuencias y del entorno. Las recompensas de los hábitos saludables llegan tarde y las de los poco saludables, ya. Por eso, más que fiarlo todo a la «fuerza de voluntad», funciona mejor diseñar el entorno: facilitar lo que quieres hacer y poner trabas a lo que quieres evitar. Y, de paso, conocer nuestros sesgos sin usarlos como arma contra los demás.
Heurísticos y sesgos: no son lo mismo
- Los heurísticos son atajos mentales que nos ahorran tiempo y energía: desayunar siempre lo mismo, entrar en el restaurante que está lleno. Casi siempre funcionan, aunque a veces fallan, sobre todo porque nuestro entorno ha cambiado mucho.
- Los sesgos son errores sistemáticos: siempre nos equivocamos en la misma dirección. El más conocido es el sesgo de confirmación, la tendencia a quedarnos con la información que confirma lo que ya creemos.
Nuestro gran cuello de botella es la atención: no podemos procesarlo todo. Más en cómo crear hábitos que duren.
El sesgo de pensar que los demás están sesgados
Cuando aprendemos qué son los sesgos, enseguida los vemos en nuestra pareja, en el cuñado o en el vecino, pero nos cuesta verlos en nosotros mismos. Es una forma de proteger nuestra imagen. Ramón advierte de otro error: usar «eso es un sesgo» como carta para ganar discusiones sin argumentar. Además, la mayor parte del tiempo pensamos razonablemente bien: los sesgos existen, pero no somos un desastre. Más en el efecto Kilian.
Por qué lo saludable cuesta tanto
El valor de una recompensa depende, entre otras cosas, de lo pronto que llega:
- Vamos a trabajar porque sabemos que cobraremos a fin de mes: es una recompensa clara y segura.
- Pero el beneficio de entrenar, comer bien o dormir llega tarde y es difuso, mientras que el sofá, el dulce o el móvil dan placer inmediato.
No es que te falte algo «dentro»: para Ramón, la fuerza de voluntad como rasgo interno es más una etiqueta que una explicación. La personalidad no es algo que tienes, sino algo que haces de forma más o menos constante. Más en placer frente a disfrute.
La estrategia que sí funciona: cambiar el entorno
No siempre puedes controlar lo que piensas o sientes, pero sí cómo reaccionas y, sobre todo, qué te rodea:
1. Entorno físico: si quieres beber menos alcohol, no lo tengas en casa. Si quieres entrenar, deja la ropa preparada la noche antes. 2. Entorno social: rodéate de gente que haga lo que tú quieres hacer. 3. Acerca las recompensas: busca formas de que el hábito saludable tenga una consecuencia agradable cercana, como entrenar con amigos. 4. Aleja las tentaciones: pon pasos intermedios entre tú y lo que quieres evitar.
Más en el sueño, el estrés y la soledad.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un heurístico y un sesgo?
Un heurístico es un atajo mental que suele funcionar; un sesgo es un error sistemático que siempre va en la misma dirección.
¿Existe la fuerza de voluntad?
Según la psicología conductual, más que un rasgo interno es una forma de describir conductas; cambiar el entorno y las consecuencias funciona mejor.
¿Cómo puedo mantener un hábito saludable?
Facilita la conducta que quieres, dificulta la que quieres evitar y busca recompensas cercanas que la refuercen.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.