Sari Arponen: microbiota e inmunidad, de la boca al colon

La microbiota es el conjunto de bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que viven en nuestro cuerpo. No son enemigos: son necesarios, y entre todos suman muchísimos más genes que los nuestros. A diferencia de nuestro genoma, la microbiota sí se puede modificar con lo que comemos y cómo vivimos. Para la médica internista Sari Arponen, cuidarla empieza en la boca, sigue con un estómago ácido que funcione bien y termina en un colon que fermenta fibra y fabrica sustancias que viajan a todo el cuerpo.

Este artículo es divulgativo. Si tomas un protector gástrico o cualquier otro fármaco, no lo dejes ni lo cambies sin hablar con tu médico.

Ya no se llama «flora»

«Flora» viene del mundo vegetal, y estos microorganismos no son plantas. Por eso hoy hablamos de microbiota (los microorganismos) y microbioma (su material genético). Cuando su equilibrio se rompe hablamos de disbiosis: desaparecen bacterias útiles y crecen otras que no lo son tanto. Más en qué es la disbiosis.

1. La boca: donde empieza todo

En la boca viven cientos de especies de bacterias y miles de virus. Tragamos entre medio litro y litro y medio de saliva al día. La caries y la enfermedad periodontal (inflamación crónica de la encía) no son simples infecciones, sino una disbiosis de la boca. La periodontitis es muy frecuente a partir de los 40 años, y esa inflamación se ha relacionado con problemas cardiovasculares, diabetes tipo 2, partos prematuros y otras enfermedades. Respirar por la boca y beber refrescos azucarados empeoran el equilibrio. Más en salud oral y respiración nasal.

2. El estómago: la acidez es necesaria

Si el estómago es tan ácido es porque lo necesitamos: ayuda a digerir las proteínas, pone en marcha el páncreas y actúa como barrera frente a microbios. Dos cosas lo alteran con frecuencia:

  • El estrés crónico, que reduce la actividad del nervio vago y con ella la producción de ácido.
  • Comer a todas horas, que no deja al estómago recuperar su acidez.

Los inhibidores de la bomba de protones, mal llamados «protectores gástricos», tienen indicaciones claras. Pero tomados durante años sin revisión pueden reducir la absorción de magnesio, hierro y vitamina B12 y favorecer desequilibrios en la microbiota. Si tienes reflujo o malas digestiones, lo ideal es buscar la causa con tu médico, en lugar de cronificar el tratamiento por tu cuenta. Más en síntomas digestivos.

3. El intestino delgado: absorber y vigilar

Aquí se absorbe la mayor parte de los nutrientes, y el sistema inmunitario vigila todo lo que entra: por eso cada comida genera una pequeña inflamación pasajera. Si hay demasiadas bacterias en el intestino delgado, los alimentos fermentan donde no deben: aparecen hinchazón tras las comidas e intolerancias a la lactosa, la fructosa o el sorbitol. Más en microbiota para principiantes.

4. El colon: la fermentación buena

En el colon viven billones de bacterias, y fermentar es su forma de vivir. Al fermentar la fibra fabrican ácidos grasos de cadena corta, como el butirato, moléculas que viajan por la sangre y actúan sobre el cerebro, el músculo o el páncreas: influyen en la saciedad y en la energía. Una sola bacteria puede producir más de 200 sustancias distintas. Por eso, 40 gramos de hidratos con fibra fermentable no son lo mismo que 40 gramos sin ella, y no basta con mirar calorías o macros. Más en saciedad.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre microbiota y flora intestinal?

Son lo mismo, pero «microbiota» es el término correcto: incluye bacterias, virus, hongos y otros microorganismos, que no son plantas.

¿La salud de la boca afecta al resto del cuerpo?

Sí. La enfermedad periodontal es una inflamación crónica que se ha relacionado con problemas cardiovasculares, metabólicos y del embarazo.

¿Es mala la fermentación intestinal?

No: en el colon es normal y beneficiosa. El problema es que se produzca en exceso en el intestino delgado.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.