La postura perfecta no existe: la mejor postura es la siguiente

No existe una postura perfecta. Tu cuerpo no se equivoca: se adapta a lo que le das. Si pasas muchas horas en la misma posición, por buena que sea, te especializas en ella. Una silla muy cómoda y ergonómica puede aliviar hoy, pero hace que te muevas aún menos: pan para hoy y hambre para mañana. Lo importante es la variedad: cambiar de postura, alternar sentado y de pie, y levantarte a menudo. Y en el cole, que los niños se muevan entre clases mejora su atención. Lo explica JuanJe Ojeda.

Tu cuerpo no está «roto»

Cuando algo duele, solemos pensar que el cuerpo ha fallado. Pero muchas veces simplemente se ha adaptado a los estímulos que le has dado. Cuanto antes lo entendamos, antes podremos tomar las riendas. Más en cómo se adapta tu cuerpo.

El origen de la ergonomía

La ergonomía nació en la revolución industrial para reducir las bajas en fábricas donde la gente repetía el mismo gesto durante horas. Si estás obligado a pasar horas en una posición, hay ángulos que generan menos problemas a corto plazo. Pero el problema de fondo, la falta de variedad, sigue ahí.

Ni la silla perfecta ni trabajar siempre de pie

  • Con una silla muy cómoda, te mueves menos y te especializas más en esa postura.
  • Una pelota de pilates o trabajar de pie obligan a usar algo más tu musculatura, pero si mantienes la misma postura durante horas (y los brazos en la misma posición), aparecen otros problemas: cuello, codos, muñecas, vista.

Más en el dolor lumbar.

La clave: variar

  • Siéntate a ratos en el borde de la silla para que tu cuerpo se mantenga erguido solo, y luego apóyate en el respaldo para descansar.
  • Cruza una pierna y luego la otra, sube un pie a un apoyo, junta y separa los pies (cambias la rotación de la cadera).
  • Cambia la altura de la silla o de la pantalla, alterna sentado y de pie.

Al principio tendrás que obligarte; después, el cuerpo te lo pedirá solo. Más en sentarte en el suelo.

Los niños no paran quietos por algo

Desde pequeños nos enseñan a estar quietos y sentados. Pero que un niño no aguante horas en la misma postura es lo natural; quien aguanta mucho suele ser una persona mayor o con alguna patología. Estudios en institutos han visto que hacer ejercicio antes de clase o moverse entre clases mejora la atención, el comportamiento y el rendimiento académico, incluso en grupos conflictivos o con déficit de atención. Levantarse, hacer un par de sentadillas o saltar oxigena mejor el cerebro. Y repartir el ejercicio en pequeñas dosis a lo largo del día suele ser muy eficaz. Más en la fuerza en los niños y en mini entrenamientos.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la postura correcta para estar sentado?

No hay una única postura correcta: lo más importante es cambiar de postura a menudo y levantarse con frecuencia.

¿Es mejor trabajar de pie?

Puede ayudar a variar, pero pasar muchas horas de pie en la misma posición también genera problemas; lo ideal es alternar.

¿Moverse en clase mejora la atención de los niños?

Sí: estudios con escolares muestran que el ejercicio y las pausas activas mejoran la atención y el comportamiento.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.