Prebióticos, probióticos, parabióticos, postbióticos y simbióticos: qué es cada uno
Un prebiótico es el alimento de tu microbiota; un probiótico, un microorganismo vivo que, en la cantidad adecuada, aporta un beneficio demostrado; un parabiótico, ese microorganismo inactivado que aún puede ser útil; un postbiótico, lo que producen las bacterias y te beneficia (como el butirato); y un simbiótico, la suma de probiótico y prebiótico. Te lo explico a partir de mi conversación con la Dra. Olalla Otero, experta en microbiota.
Prebiótico: la comida de tus bacterias
Son compuestos de los alimentos que tú no aprovechas, pero tu microbiota sí: los fermenta y produce moléculas muy interesantes para ti, como los ácidos grasos de cadena corta. Además, favorecen el crecimiento de especies beneficiosas. Por eso conviene incluirlos en la dieta: fibra de verduras, frutas, legumbres y tubérculos. Más en qué es la microbiota.
Probiótico: vivo, estudiado y con apellido
Son microorganismos vivos (bacterias o levaduras) que, en la cantidad adecuada, producen un beneficio demostrado. Tres condiciones:
- Tiene que llegar vivo.
- En la cantidad adecuada.
- Hay que conocer la cepa, que es como el apellido. No todos los *Lactobacillus acidophilus* hacen lo mismo: el beneficio estudiado corresponde a una cepa concreta.
Más en probióticos o fermentados.
Parabiótico: el probiótico «fantasma»
Es un microorganismo inactivado. Aun así puede ser útil: algunas bacterias tienen en su membrana moléculas que «despiertan» al sistema inmune. Un ejemplo es *Akkermansia muciniphila*: las personas con normopeso suelen tener más que las personas con obesidad, y se estudia su papel en el metabolismo y la diabetes. Como se conoce desde hace relativamente poco, en Europa se ha autorizado su uso pasteurizado (inactivado).
Postbiótico: lo que fabrican tus bacterias
Cualquier molécula que produce un microorganismo y que te resulta útil:
- Ácidos grasos de cadena corta, como el butirato.
- Vitaminas e incluso neurotransmisores.
- Bacteriocinas: péptidos antimicrobianos que actúan como antibióticos muy específicos. En lugar de «pasar la escoba» y llevarse bacterias buenas y malas, van a una diana concreta.
Simbiótico: probiótico y prebiótico juntos
Viene de «sin», unión: es la combinación del microorganismo beneficioso y del alimento que lo ayuda a crecer, para que el ecosistema se reequilibre mejor.
Y la lista sigue creciendo
Ya se habla de psicobióticos (cepas que modulan el eje intestino-cerebro y se estudian en ansiedad o depresión) o de inmunobióticos. Muchas veces es la misma cepa con funciones distintas: nos encanta clasificar, pero los microorganismos son muy versátiles. Más en el sistema inmune.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre prebiótico y probiótico?
El prebiótico es el alimento de las bacterias (como la fibra); el probiótico es la bacteria viva con un beneficio demostrado.
¿Qué es un postbiótico?
Una sustancia útil que producen las bacterias, como el butirato, vitaminas o bacteriocinas.
¿Por qué importa la cepa de un probiótico?
Porque el beneficio estudiado corresponde a una cepa concreta, no a toda la especie.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.