Asun González: SIBO, qué es, síntomas y cómo se diagnostica
El SIBO (sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado) no es una moda: se conoce desde hace un siglo. Pero tampoco todo es SIBO. La farmacéutica y nutricionista Asun González explica que su síntoma más característico es la «tripa de embarazada» después de comer, que suele acompañarse de síntomas de intestino irritable y de intolerancias que aparecen de repente. Para diagnosticarlo hace falta una prueba de aliento con lactulosa o lactitol, bien preparada e interpretada por un profesional, y buscar siempre la causa que lo ha provocado.
Este artículo es divulgativo. Los síntomas digestivos pueden tener muchas causas: consulta con un profesional antes de hacer dietas restrictivas o tomar tratamientos.
Qué es (y qué no es) el SIBO
La definición clásica es un exceso de bacterias en el intestino delgado, donde debería haber relativamente pocas. Pero hoy se sabe que la realidad es más compleja:
- A veces no hay más bacterias, sino un desequilibrio (disbiosis).
- A veces no son bacterias, sino arqueas que producen metano (lo que hoy se llama IMO), y suele cursar con estreñimiento.
- A veces el exceso está en el intestino grueso (LIBO).
Los propios investigadores debaten cómo clasificarlo. Lo importante: hay muchas causas posibles de los mismos síntomas, como la celiaquía o el *Helicobacter pylori*, y solo las pruebas adecuadas pueden distinguirlas. Más en el SIBO y sus posibles causas.
Síntomas que hacen sospechar
- Hinchazón tras las comidas: te levantas con la tripa plana y, comas lo que comas, acaba dura y abultada. Es más frecuente en mujeres.
- Síntomas de intestino irritable: malas digestiones, estreñimiento, diarrea, dolor.
- Intolerancias nuevas a la fructosa, el sorbitol o la lactosa.
- Síntomas fuera del intestino, por el eje intestino-cerebro y el sistema inmunitario: cansancio, insomnio, ansiedad, bajo ánimo, eccemas o picores.
Muchas personas diagnosticadas de intestino irritable llevan años con tratamientos que alivian los síntomas sin buscar la causa. Más en síntomas digestivos.
Antes de las pruebas de intolerancias, descarta el SIBO
Cuando algo nos sienta mal, lo primero que pensamos es en una intolerancia. Pero muchas intolerancias son consecuencia de un SIBO u otra alteración del intestino delgado. Por eso tiene más sentido estudiar primero el SIBO (y sus causas) que hacerse pruebas de intolerancias.
La prueba que sirve
- Es una prueba de aire espirado: bebes un azúcar y soplas cada 20-25 minutos durante unas horas. No es invasiva.
- Para el SIBO, el azúcar debe ser lactulosa o lactitol. Si bebes lactosa o fructosa, lo que estás haciendo es una prueba de intolerancia a esos azúcares, no de SIBO.
- Requiere una preparación previa (dieta y ayuno) que a menudo se hace mal, y su interpretación no siempre es sencilla. Por eso es mejor hacerla de la mano de un profesional.
Más en celiaquía oculta y en la microbiota de la boca al colon.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el síntoma más típico del SIBO?
La hinchazón abdominal después de comer, con una tripa dura y abultada, a menudo acompañada de otros síntomas digestivos.
¿Qué prueba diagnostica el SIBO?
La prueba de aliento con lactulosa o lactitol, bien preparada e interpretada por un profesional.
¿El SIBO puede causar intolerancias?
Sí: intolerancias a la fructosa, el sorbitol o la lactosa pueden ser consecuencia de un SIBO u otra alteración intestinal.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.