Ardores, hinchazón e intolerancias: por qué los problemas digestivos no son normales, con Asun González
Ardores, hinchazón, gases, reflujo, estreñimiento o diarrea se han vuelto tan habituales que los hemos normalizado, incluso en adolescentes. Para la farmacéutica y nutricionista Asun González, que vivió esos problemas como paciente, el primer paso es no conformarse: «siempre he sido estreñida» o «en mi familia somos así» no significa que sea normal. El intestino es la puerta de entrada al organismo, alberga la mayor parte del sistema inmunitario y de la microbiota, y lo que le pasa repercute en todo el cuerpo. Y la genética explica mucho menos de lo que creemos: el estilo de vida pesa más.
Este artículo es divulgativo. Ante síntomas digestivos persistentes, consulta con un profesional para descartar otras causas antes de hacer cambios importantes.
El intestino, la puerta de entrada
Somos, en cierto modo, un tubo hueco, como un dónut: lo que está en el intestino todavía está «fuera» del cuerpo. Por eso:
- Allí se encuentra en torno al 70 % del sistema inmunitario, vigilando lo que entra.
- Allí vive la mayor parte de la microbiota, considerada ya un órgano más.
- Y está conectado con los sistemas inmunitario, endocrino y nervioso.
Más en la microbiota de la boca al colon.
¿Genético o estilo de vida?
Asun trabajó años en investigación genética y concluyó que los genes predisponen, pero explican una parte pequeña. Lo que más pesa es el estilo de vida moderno: comida ultraprocesada, sedentarismo, estrés y también un exceso de higiene, desinfectantes y antibióticos (la llamada hipótesis de la higiene), que se asocia a más alergias y enfermedades autoinmunes. Los niños que crecen en granjas, con animales, naturaleza y comida de verdad, tienen menos enfermedades de este tipo. Más en los ultraprocesados.
El «intestino irritable», una etiqueta de descarte
Con síntomas como estos, muchas personas acaban diagnosticadas de síndrome de intestino irritable. Pero es un diagnóstico de exclusión: solo debería ponerse después de descartar otras causas, desde la celiaquía hasta el SIBO o enfermedades más graves. Y si se trata de un SIBO, ojo con abusar de los antibióticos: no es una infección en sentido estricto, y un uso repetido puede dañar todavía más la microbiota. Más en SIBO.
Intolerancias: muchas se pueden revertir
Una intolerancia suele deberse a la falta de una enzima que digiere un componente del alimento: la lactasa en la intolerancia a la lactosa, o la enzima que degrada la histamina. Sus síntomas pueden ser muy variados (gases, hinchazón, migrañas) y suelen ser más leves que los de una alergia. Salvo las de origen genético, muchas mejoran cuando se recupera la salud del intestino y esas enzimas vuelven a funcionar. Más en la histamina.
Preguntas frecuentes
¿Es normal tener gases o hinchazón todos los días?
No: aunque sean frecuentes, son señales de que algo no funciona bien y merecen estudiarse.
¿Los problemas digestivos son hereditarios?
La genética predispone, pero el estilo de vida tiene un peso mucho mayor en la mayoría de los casos.
¿Qué diferencia hay entre intolerancia y alergia?
La intolerancia suele deberse a la falta de una enzima y da síntomas más leves; la alergia es una reacción del sistema inmunitario.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.