¿Y si el colesterol no fuera el enemigo? Mitocondrias, oxidación y LDL
El LDL no es «colesterol malo»: es un vehículo que transporta colesterol y otras sustancias. Su papel no se entiende sin el contexto: tus mitocondrias generan radicales libres, que en su justa medida son señales útiles, y que en exceso (sedentarismo, mala alimentación, tabaco, estrés) dañan las arterias. Por eso un LDL alto no significa lo mismo en una persona sana y activa que en alguien con síndrome metabólico e inflamación. Eso sí: el número de partículas importa, y la valoración la debe hacer tu médico.
Las mitocondrias y los radicales libres
La comida llega a las mitocondrias, que la transforman en energía (ATP) con ayuda de sustancias como la coenzima Q10. En el proceso se escapan electrones que forman radicales libres. No son malos en sí: en su justa medida son señales para el sistema inmune y para la regulación de los genes. El problema llega cuando hay demasiados. Más en tu cuerpo funciona con electrones.
Las defensas antioxidantes
Tenemos varias capas:
1. Dentro de la mitocondria: enzimas como la superóxido dismutasa y el glutatión. 2. En la célula: más antioxidantes. 3. En los vasos sanguíneos: una capa protectora en el interior de las arterias, el glicocálix, que el cardiólogo Esteban Larronde compara con la espuma del café.
Si comes mal, no te mueves, fumas o vives estresado, esas defensas se ven desbordadas. Más en antioxidantes y deporte.
El papel del LDL
Algunos investigadores proponen que el LDL también participa en la respuesta a la oxidación y en la defensa del organismo, y que el cuerpo aumenta su cantidad circulante en situaciones de estrés oxidativo (por ejemplo, a través de la proteína PCSK9). Es una visión interesante que ayuda a entender por qué el colesterol sube y baja según el contexto, como hace la tensión arterial durante el ejercicio y en reposo (alostasis). Más en para qué necesitas el colesterol.
Pero el número de vehículos importa
Que el LDL no sea «malo» no significa que dé igual tenerlo en cualquier nivel. Cuantas más partículas circulan, más probabilidad de «accidentes» en la pared arterial, sobre todo si está dañada. Importan también los triglicéridos, la glucosa, la inflamación (proteína C reactiva) y el estado del endotelio. Y hay personas con causas genéticas, como la hipercolesterolemia familiar, que necesitan tratamiento. Más en LDL, HDL y ApoB y en el infarto: genes y hábitos.
La conclusión práctica
Un LDL alto en un contexto de inflamación y síndrome metabólico es una señal de alarma: tu cuerpo está pidiendo ayuda. La respuesta no es solo bajar un número, sino cambiar el contexto (moverte, entrenar fuerza, comer comida real, no fumar, dormir) y valorar con tu cardiólogo si necesitas tratamiento. Nunca dejes un fármaco por tu cuenta. Más en 10 factores para cuidar tus arterias.
Preguntas frecuentes
¿El LDL es colesterol malo?
El LDL es un transportador de colesterol; su riesgo depende del número de partículas, de la inflamación y del estado de las arterias.
¿Qué son los radicales libres?
Moléculas reactivas que se forman al producir energía; en pequeñas cantidades actúan como señales y en exceso dañan los tejidos.
¿Hay que bajar siempre el colesterol?
Depende del contexto y del riesgo de cada persona; debe valorarlo un médico.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.