Cómo interpretar el colesterol en tu analítica: 11 parámetros y 11 factores de contexto
El colesterol total, por sí solo, dice muy poco. Para valorar tu salud cardiovascular hay que mirar otros parámetros de la analítica (LDL y ApoB, HDL, triglicéridos, glucosa, insulina, hemoglobina glicosilada, proteína C reactiva, homocisteína y algunos cocientes) y factores de contexto que una analítica no muestra: la grasa abdominal, la masa muscular, la fuerza, la actividad física, el sueño, el estrés y las relaciones sociales. Las cifras objetivo dependen de tu riesgo individual, así que interprétalas siempre con tu médico.
Este artículo es divulgativo y no sustituye la valoración médica. No cambies ni abandones ningún tratamiento sin hablar con tu médico.
Los parámetros de la analítica
1. Colesterol total. Es el más mirado, pero necesita contexto. Si sube de forma progresiva conviene revisarlo con el médico; si sube de golpe, puede indicar problemas hormonales (por ejemplo, de tiroides) o renales. 2. LDL. Importa sobre todo el número de partículas, que se estima mejor con la ApoB. El objetivo de LDL lo fija el médico según tu riesgo cardiovascular. Más en LDL, HDL y VLDL. 3. HDL. Un HDL alto suele asociarse a buena salud cardiovascular. Participa en el transporte del colesterol de vuelta al hígado. 4. Proteína C reactiva. Si está alta, hay inflamación. Más que apagarla sin más, hay que preguntarse qué la causa. Más en la inflamación. 5. Homocisteína. Elevada se relaciona con daño vascular. Depende, entre otras cosas, de las vitaminas B (folato, B12, B6). 6. Glucosa en ayunas. Puede engañar: puede estar normal durante años porque el páncreas segrega cada vez más insulina para mantenerla. Por eso la diabetes tipo 2 parece aparecer de repente, aunque llevaba años gestándose. Más en la diabetes tipo 2 silenciosa. 7. Insulina en ayunas. Un valor alto con glucosa normal puede indicar resistencia a la insulina. No se pide de rutina, pero aporta mucha información. Más en la insulina no es mala. 8. Triglicéridos. Son un gran chivato de cómo comemos. Por debajo de 150 mg/dl es la referencia habitual, y más bajos suelen ser mejor. 9. Hemoglobina glicosilada (HbA1c). Refleja la glucosa de los últimos tres meses aproximadamente. A partir de 5,7 % se habla de prediabetes. 10. Cociente triglicéridos/HDL. Cuanto más alto, más probable es la resistencia a la insulina y el predominio de partículas LDL pequeñas. 11. Colesterol total/HDL y LDL/HDL. Ayudan a contextualizar el riesgo.
A esto se pueden sumar la vitamina D y las enzimas hepáticas.
Los factores de contexto
1. Antecedentes familiares. 2. Grasa abdominal (perímetro de cintura o índice cintura-cadera). 3. Grasa visceral. Más grasa visceral, peor metabolismo. 4. Masa muscular, que actúa como escudo metabólico. Más en 8 razones por las que no ganas músculo. 5. Fuerza, uno de los grandes predictores de esperanza de vida. 6. Actividad física, de baja y de alta intensidad. 7. Relaciones sociales. La soledad se asocia a más mortalidad. Más en sueño, estrés y soledad. 8. Nivel económico, que condiciona el acceso a comida de calidad. 9. Estrés. 10. Nivel de energía a lo largo del día. 11. Ritmos circadianos: a qué hora te acuestas, te levantas y comes. Más en sincronizar tus biorritmos.
Preguntas frecuentes
¿Es suficiente mirar el colesterol total?
No: hay que valorarlo junto con LDL o ApoB, HDL, triglicéridos, marcadores de glucosa e inflamación y tu riesgo individual.
¿Por qué la glucosa puede estar normal y haber un problema?
Porque el cuerpo puede mantenerla gracias a niveles cada vez más altos de insulina, lo que indica resistencia a la insulina.
¿Cuál es el valor normal del LDL?
Depende de tu riesgo cardiovascular: tu médico fija el objetivo según tu edad, antecedentes y otros factores.
Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.