Por qué adelgazar es tan difícil: convencimiento frente a fuerza de voluntad y los intereses de parte de la industria, con Juan Revenga

«Come menos y muévete más» es tan fácil de decir como «ir a la Luna»: basta con subirse al cohete. El dietista-nutricionista y biólogo Juan Revenga recuerda que adelgazar es perder grasa, no solo peso, y que conseguirlo y mantenerlo es muy complejo porque exige cambiar comportamientos. La clave no es la fuerza de voluntad, que se agota como una pila, sino el convencimiento. Y no ayuda vivir en un entorno donde parte de la industria alimentaria, como hizo en su día la del tabaco, presiona para que no se regulen sus productos.

Adelgazar no es perder peso

Adelgazar de verdad es reducir el porcentaje de grasa y mejorar la composición corporal, conservando o incluso ganando músculo, nunca perdiéndolo. La mayoría de la gente quiere adelgazar por estética, y muchos por salud. Pero rodeados de promesas de resultados rápidos, es fácil equivocar el camino. Más en por qué las dietas no funcionan y en la fisiología de la pérdida de grasa.

Convencimiento, no fuerza de voluntad

Revenga compara la fuerza de voluntad con una pila alcalina: por buena que sea, acaba gastándose. Lo pone con un ejemplo: si los hábitos de sus hijas, como lavarse los dientes, dependieran de que sus padres insistieran cada día, no durarían. Lo que funciona es que estén convencidas de que es lo que quieren hacer. Con la alimentación pasa lo mismo: los cambios que se sostienen son los que entiendes y haces tuyos. Más en identidad y hábitos y en sesgos y hábitos.

No toda la industria alimentaria es igual

Revenga, y antes que él la entonces directora general de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan, distinguen entre quien vende peras, berenjenas o pescado y quien vende bebidas azucaradas, bollería o snacks ultraprocesados. Ambas son industria alimentaria, pero no son lo mismo. Gracias a la industria tenemos alimentos disponibles todo el año, y gracias a la farmacéutica, una apendicitis ya no es mortal. Pero las grandes industrias de productos poco saludables temen que se regule su etiquetado o su publicidad, y presionan a los gobiernos para evitarlo. Más en los ultraprocesados y en el azúcar escondido.

Las mismas tácticas que el tabaco

Durante décadas, la industria del tabaco financió estudios y profesionales para sembrar dudas sobre sus efectos. Según Chan y Revenga, algunas industrias de productos poco saludables usan hoy estrategias parecidas. Por eso conviene leer con espíritu crítico los mensajes de salud que vienen de quien vende el producto. Más en el negocio de la ciencia y en la evidencia científica.

Preguntas frecuentes

¿Por qué cuesta tanto adelgazar?

Porque exige cambiar hábitos en un entorno que empuja a comer más y moverse menos, y no basta con la fuerza de voluntad.

¿La fuerza de voluntad sirve para adelgazar?

Ayuda al principio, pero se agota; los cambios duraderos se apoyan en el convencimiento y en un entorno que los facilite.

¿Toda la industria alimentaria es mala?

No: no es lo mismo vender fruta y verdura que bebidas azucaradas o ultraprocesados; el problema está en ciertos productos y sus prácticas de presión.

Contenido divulgativo basado en mi vídeo de YouTube. No sustituye el consejo de tu médico ni de un profesional sanitario que conozca tu caso.